Los sindicatos acusan al Gobierno de poner poco interés en la brecha salarial

La ministra de Empleo, Fátima Báñez, en el Congreso. :: efe
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La ministra de Empleo, Fátima Báñez, en el Congreso. :: efe

Sus medidas, dicen, no reducirán una diferencia que llega al 23% aunque la CEOE pide lo contrario: mayor autorregulación

J. A. B.

MADRID. «Absolutamente nada». Eso es lo que los sindicatos consideran que lograrán las medidas que prepara el Gobierno para, en teoría, reducir la brecha de sueldos entre hombres y mujeres. Ni las auditorías salariales en empresas de más de 250 personas -son solo el 0,32% del total en España, aunque concentran el 38% del empleo-, ni recoger en el Estatuto de los Trabajadores el derecho a pedir información desglosada por sexos sobre retribuciones, complementos, etcétera.

Para UGT y CC OO son, en esencia, acciones más de cara a la galería que medidas de alcance efectivo para reducir esas diferencias. Y es que, lamentan, en la medida que la Administración no sea más severa y aumente las sanciones por discriminación salarial seguirá sin lograrlo.

Por eso, ambas centrales insisten en la «necesidad» de desarrollar una Ley de Igualdad para los sueldos que, además, actúe de forma transversal. Esto es, que afecte a todas las categorías y empresas, con independencia de su tamaño, pues en España más del 99% son pymes. El resto, critican, resultan propuestas «a todas luces insuficientes»

Su alcance, lamentan, es «bajo». Echan en falta, por ejemplo, que no se ponga mayor énfasis en modificar la regulación actual del contrato a tiempo parcial, pues afecta sobremanera a las mujeres y es uno de los grandes causantes de la brecha salarial. Según la EPA, ellas casi triplican a ellos en el número de personas trabajando a media jornada (2,1 millones frente a 790.000), lo que supone también menos ingresos anuales de media (9.700 euros anuales frente a los 25.000 por una jornada completa).

Y es que los expertos apuntan que la desigualdad de sueldos no se debe, esencialmente, a que las empresas paguen menos por razón de género. La explicación más habitual, cifras en mano, es que trabajos de valor similar y con responsabilidades parecidas no se retribuyen por igual. Por ejemplo, a través de los complementos -según UGT, la diferencia en las pagas extra llega al 36%- y las horas trabajadas de más -donde la distancia se dispara hasta rozar el 79%-.

También advierten de que hay pluses «masculinizados», como el de peligrosidad, que se suele abonar en el uso de maquinaria pero no en labores de limpieza o sanitarias pese al uso de productos químicos. Asimismo, las mujeres aún están poco representadas en carreras técnicas y científicas (24%), e incluso tecnológicas (12%), profesiones que luego resultan las mejor remuneradas, y son mayoría al pedir reducción laboral para cuidar a hijos (el 22,6% de ellas frente a solo el 3,4% ellos).

Pese a todo ello, desde la CEOE prefieren que el Gobierno actúe poco -salvo en el plano educativo- y se incentive una mayor «autorregulación» por parte de las empresas. Aducen que la brecha salarial es inferior a la media de la UE (14,9% frente a 16,3%, según datos de Eurostat de 2015, los últimos publicados), aunque un informe de UGT la eleva al 22,9%, siendo más acusada en la franja de más de 45 años. Por eso, hay convocados paros el 8 de marzo.

es la brecha salarial por genéros en España, según Eurostat (2015), aunque en los mayores de 45 años llega al 20%. Pero, según UGT, la media real roza el 23%.

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