La Seguridad Social cerró 2017 con un déficit récord de 18.800 millones

La ministra de Empleo, Fátima Báñez, ayer en la comisión del Pacto de Toledo en el Congreso. :: ballesteros / efe/
La ministra de Empleo, Fátima Báñez, ayer en la comisión del Pacto de Toledo en el Congreso. :: ballesteros / efe

Son 200 millones más que en 2016 aunque los ingresos por cotizaciones marcan un máximo de 109.000 millones y crecen más que el gasto

LUCÍA PALACIOS MADRID.

Aunque los números no parecen acompañarla del todo, la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, insistió ayer en su idea de que la mejor forma de combatir el desequilibrio que existe en el sistema de pensiones pasa por tener «más y mejores empleos», y eso pese a que el déficit del sistema registró un nuevo récord en 2017 al alcanzar los 18.800 millones de euros, 200 millones más que el año anterior.

Báñez reconoció ayer este déficit en el Congreso, pero después de haber dicho que se había reducido refiriéndose a su nivel en porcentaje sobre el PIB. La ministra acudió a rendir cuentas ante la comisión de seguimiento de los acuerdos del Pacto de Toledo pero no propuso medida alguna para mejorar dicho sistema. Y es que en su ministerio son unos firmes defensores de la idea de que los ingresos sí van a ser suficientes en el futuro, cuando vuelva a haber más de 20 millones de trabajadores, algo que estiman ya pasará en 2019. Y para sostener esta tesis, Báñez anunció con alborozo que «2017 ha marcado un punto de inflexión hacia el equilibrio financiero de la Seguridad Social», pues «por primera vez desde el inicio de la crisis los ingresos por cotizaciones crecen con más intensidad que los gastos en pensiones».

La ministra explicó que la recaudación por cuotas de la Seguridad Social creció un 5,3% hasta la cifra récord de 109.100 millones de euros, frente a un aumento anual del gasto en pensiones del 3%. Más ingresos pese a que hay un millón de afiliados menos que el máximo registrado antes de la crisis. En cualquier caso, se jactó de que se ha «revertido la tendencia de deterioro del déficit del sistema por primera vez desde el inicio de la crisis», lo que a su juicio «inicia el camino de la vuelta al equilibrio del sistema».

Los pensionistas ganan un mínimo 0,03% de poder adquisitivo desde 2007, según la ministra

Pero lo anunció sin facilitar datos concretos que así lo corroboraran. Por eso, ante las reiteradas críticas de la oposición la ministra reconoció que en términos absolutos el déficit sí aumentó el año pasado, en 200 millones dejando su agujero total en 18.800 millones frente a los 18.600 millones de 2016. Sin embargo, para defender su tesis, apuntó que ello supuso una reducción de seis centésimas en términos comparativos de PIB, puesto que se redujo al 1,61% frente al 1,67% de 2016. El mérito de este descenso en porcentaje sobre el PIB, no obstante, se debe a la mejora de la economía -el PIB creció un 3,1%-. Báñez espera que vuelva a repetirse esa reducción en 2018, cuando está previsto bajar el déficit de la Seguridad Social al 1,47%. Eso sí, no incluye ni el Fondo de Garantía Salarial (Fogasa) ni el Servicio Público de Empleo (SEPE). De cualquier modo para saber la cifra definitiva habrá que esperar a los datos de ejecución presupuestaria, que se harán públicos en marzo.

Con esta «gran noticia» de la reducción del déficit, también quiso desmentir la denuncia continua por parte de la oposición y los sindicatos de que los empleos que se crean son más precarios. «Sencillamente no es verdad», dijo, esgrimiendo para ello que los ingresos del régimen general crecieron el año pasado un 6,2% y el número de afiliados, un 4,2%, algo que «se explica por el aumento de la base media por trabajador porque -insistió en su tesis- ha mejorado la calidad en el empleo».

Evitó en cualquier caso la ministra entrar en cifras sobre la aún elevada temporalidad laboral y prefirió destacar que los ingresos por cotizaciones permiten abonar ya el 94% de las pensiones, 1,5 puntos más que en 2016. Asimismo, apuntó que los nuevos jubilados están cobrando de media 1.500 euros al mes, el 93% del salario medio.

Más poder adquisitivo

Otra acusación que trató de desmentir es que los pensionistas hayan perdido poder adquisitivo durante la crisis. Así, afirmó que en realidad han ganado un mínimo 0,03% desde 2007. Su justificación fue que la tasa media anual del índice de precios (IPC) acumulada fue durante la última década del 16,50%, mientras que las prestaciones se revalorizaron un 16,53%.

Admitió, sin embargo, que los jubilados han perdido una décima de poder de compra en los últimos cuatro años. Ha sido desde que entró en vigor el nuevo índice de revalorización, que aboca a las pensiones a una subida mínima del 0,25% mientras sigan los números rojos del sistema.

Por otro lado, anunció que este año las empresas de más de 10 trabajadores -unas 900.000- recibirán un informe de vida laboral, donde se detallará lo que aportan a la Seguridad Social. A su vez, se han empezado a enviar a los nuevos pensionistas por teléfono móvil un SMS en el que les informan del abono del primer pago de su pensión.

De lo que no quiso hablar fue de su controvertido anuncio de permitir a los jubilados con largas carreras de cotización computar su pensión con todos los años trabajados, descartándose así los peores. Solo dijo que deberá discutirse en el Pacto de Toledo y analizar su impacto.

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