Satisfacción en los municipios riojanos del radio de acción

Los alcaldes de la zona piden que se garantice la seguridad en el desmantelamiento de la central nuclear

C. VALDERRAMA HARO.

Garoña se encuentra en el valle de Tobalina, en la provincia de Burgos, pero dentro de su radio de acción aparecen 7 municipios riojanos. Hace unos meses, cuando el Consejo de Seguridad Nuclear avaló una posible reapertura, las posturas de los alcaldes eran contrarias. Unos se mostraban a favor, siempre que se cumplieran las garantías, y otros, en contra. El anuncio del cierre sí tiene una opinión común, la de satisfacción y aceptación en todos los frentes. En Foncea, el pueblo más cercano a Garoña, a su alcalde, Pedro Luis Orive (PP), le parece bien la decisión tomada. A 22 kilómetros, está dentro del radio de acción pero no percibían compensación económica. «Daba trabajo y dinero a otros pueblos pero si lo han decidido así, bienvenido sea», dice. Orive confía en que «no se abandone y se siga garantizando la seguridad».

En Fonzaleche, Juan Carlos Nájera (PP) se mostraba «encantado» porque «como pueblo nos quedamos mucho más tranquilos». En Sajazarra, Óscar Fresno aseguraba que «si lo han decidido así porque no es rentable, me parece fabuloso». Y en Treviana, Antonina Cantabrana también manifestaba su aceptación. «Estaba obsoleta y su reapertura no daba ninguna garantía». La alcaldesa de Treviana asegura que «ahora hay más seguridad para La Rioja porque de haber un percance se podían ver afectados 30 kilómetros o más» e insta a «un selle definitivo del núcleo y garantizar la seguridad en el desmantelamiento». En Haro, fuera del radio de acción, la alcaldesa, Laura Rivado, recuerda que la ciudad siempre se ha mostrado en contra de la reapertura. «Siendo la más antigua es mejor que se cierre y que apuesten por energías alternativas», apuntó Rivado.

Por otra parte, el PSOE de La Rioja aseguró que el cierre «es una buena noticia, pero llega tarde». Y recuerda que llevan años pidiendo la clausura de la planta. Incluso el Parlamento de La Rioja aprobó una iniciativa socialista «exigiendo el desmantelamiento». El PSOE cree que Garoña «debería haber sido sustituida con tiempo con una asignación de tecnologías renovables en la misma zona». Por su parte, el PP de La Rioja recordó que «existe un plan social acordado entre empresa y trabajadores con medidas para mantener el empleo y que incluye prejubilaciones y recolocaciones de la plantilla actual».

Finalmente, Ecologistas en Acción creen que se ha impuesto «el buen sentido» después de 4 años de incertidumbre. Según Franciso Castejón, portavoz de la asociación, «esta central ha sido usada como rehén por las eléctricas frente al gobierno del PP». Amigos de la Tierra apuntaba al desmantelamiento como principal problema y también manifestaba su alegría por el cierre.

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