El repunte de la inflación amenaza la competitividad de España

Un incremento de los precios superior al producido en la zona euro puede perjudicar a las exportaciones si se mantiene en el tiempo

D. VALERA

madrid. Una de las claves del incremento de las exportaciones está en la ganancia de competitividad que han experimentado las empresas españolas en los últimos años. Un avance que en el caso de la zona euro se ha producido por la vía de los precios al compartir la misma moneda. Así, ha influido tanto la moderación salarial como la baja inflación, que durante tres ejercicios (2014, 2015 y 2016) fue negativa en media anual. Sin embargo, esa ventaja se ve amenazada ahora por el repunte de los precios en 2017.

Así, la competitividad de la economía española frente a la zona euro se ha reducido entre enero y septiembre por primera vez desde 2013. Es decir, cuatro años después el índice de competitividad trimestral empeoró un 0,6% respecto a los países de la moneda común, según datos del Ministerio de Economía. El documento oficial explica que ese retroceso se debe a que «el incremento de los precios de media de los países de la Eurozona fue inferior al registrado en España».

Hay que recordar que la inflación en los dos primeros meses del año se disparó hasta el 3% y que en marzo todavía se situaba en el 2,3%. El Gobierno justificó entonces ese alza por el efecto escalón en los carburantes y la luz, al coincidir el aumento del precio del petróleo durante ese tiempo con la caída producida en ese mismo periodo de 2016

Sin embargo, aunque en los meses siguientes la tasa de IPC se ha moderado (el dato adelantado de octubre se sitúa en el 1,6%) todavía se mantiene por encima de la evolución de los precios en la zona euro, que en ese mes se situaron en el 1,4%. Esa brecha diferencial negativa es una de las responsables de ese retroceso de la competitividad.

Justo lo contrario de lo que ocurrió en los años anteriores, cuando las tasas negativas en España beneficiaron a las exportaciones y redujeron el déficit. Habrá que esperar para saber si los precios se siguen moderando y pueden converger al final del curso. El Gobierno espera una inflación este año del 1,5%.

En cualquier caso, los datos de competitividad de la economía española en los primeros nueve meses también fueron negativos respecto a los países de la UE que no forman parte del euro. En este caso, la pérdida asciende al 2,8%. Sin embargo, la razón aquí es distinta y tiene que ver con la «apreciación del euro frente a la media de las monedas de estos países».

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