El Pacto de Toledo consensúa que las pensiones suban de nuevo con el IPCSánchez se reúne hoy con patronales y sindicatos

Los miembros de la comisión del Pacto de Toledo, en una de sus últimas reuniones. :: p. campos / EFE/
Los miembros de la comisión del Pacto de Toledo, en una de sus últimas reuniones. :: p. campos / EFE

La comisión encalla en qué hacer en tiempos de crisis pues Ciudadanos, PP, PNV y PDeCAT defienden que solo se blinden las mínimas

LUCÍA PALACIOS MADRID.

El gran acuerdo por las pensiones que la semana pasada dejó entrever la nueva ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, está un poco más cerca. Ya parece haber un consenso generalizado en el Pacto de Toledo para volver a revalorizar estas prestaciones en función del IPC, una de las principales reivindicaciones de las manifestaciones populares de los últimos meses.

Así, todas las pensiones subirán anualmente al menos lo que se haya encarecido la llamada cesta de la compra, al menos cuando la economía crezca a buen ritmo como ahora. E incluso todos los partidos se muestran abiertos a que el incremento pueda ser mayor que la inflación en tiempos de bonanza.

Sin embargo, hay serias discrepancias sobre qué hacer cuando vengan mal dadas. Así se evidenció ayer en la primera reunión de esta comisión parlamentaria después de casi dos meses de parálisis y la primera tras formarse el nuevo Gobierno.

Una alternativa sería que «cada Gobierno» decidiera qué prestaciones no subirían si hay recesión

Si PP, Ciudadanos, PNV y PDeCAT abogan por que cuando el país atraviese una recesión solo las pensiones más bajas -se incluiría, no obstante, más allá de las mínimas, según las fuentes consultadas- se blinden y sigan revalorizándose en función de los precios, PSOE, Podemos, Compromís y Esquerra se oponen de forma tajante a esta «excepcionalidad» e insisten en que hay que garantizar siempre el poder adquisitivo a los pensionistas. En los buenos y los malos tiempos, a las sumas elevadas y a las inferiores.

«Estamos absolutamente en contra de esta propuesta que busca que se peleen los pensionistas», explicó la portavoz de Unidos Podemos, Aina Vidal. «Garantizar el poder adquisitivo de los pensionistas es una obligación del Estado», sobre todo -reprochó- «en época de crisis, que es cuando más se debería blindar y proteger a este colectivo», pues «a los 65 años ya no tienes margen».

El representante de Ciudadanos, Sergio del Campo, acepta recuperar el IPC como «hilo conductor», pero a la vez «dando un margen de flexibilidad para que en situaciones de crisis haya otros indicadores -salarios, cotizaciones sociales, PIB...- que puedan hacer que, si los mayores tienen que hacer un esfuerzo, recaiga en las pensiones más altas».

«Decir IPC llueva o no llueva es engañar a la gente», afirmó por su parte el diputado del PP José María Barrios, resaltando que los socialistas también tuvieron que congelar las pensiones en 2010. Para compensar, recalcó que en momentos de bonanza económica todas las pensiones podrían revalorizarse incluso más allá de la inflación.

PDeCAT da incluso un paso más. Su portavoz, Carles Campuzano, apostó por establecer un mecanismo para que en época de crecimiento estas prestaciones más altas puedan compensar la pérdida de poder adquisitivo que hayan tenido en los años de recesión. «Se trataría así de de mantenerlo durante el ciclo vital de la economía», explicó.

Recomendación abierta

Pero, ¿dónde se establecería el límite para ese 'sacrificio' si la propuesta prospera? Pues no sería competencia del Pacto de Toledo, donde son partidarios de dejarla en el aire para que cada Gobierno establezca, previas consultas con los agentes sociales, cuáles serían las pensiones más altas y cuáles las más bajas.

Desde el PSOE, su diputada Mercè Perea espera al respecto que la distinción por niveles de renta a la hora de revalorizar en tiempos complicados no figure en las recomendaciones y quede «diluida», como mucho vinculada a las decisiones que se tomen en el seno del diálogo social, que ve «esencial».

También desde el PP estiman que quizás la solución pase por una redacción de esa delicada recomendación «lo suficientemente amplia como para que cualquier Gobierno esté cómodo con ella». Si finalmente fuera así, esa parte del acuerdo podría cerrarse la próxima semana. «Cada vez estamos más cerca», añadieron desde Ciudadanos, mientras Unidos Podemos pidió que «dejen este elemento tan negativo de lado».

Si así sucediera, se habría superado el gran escollo para lograr un documento consensuado entre todos los grupos. Sin embargo, aún quedaría otro 'punto caliente': la suficiencia de las pensiones, esto es, qué se entiende por prestaciones mínimas y dónde se establece el umbral. En el resto de recomendaciones que haría el Pacto de Toledo -que suman hasta 21- se ha avanzado ya bastante, aunque no están todavía cerradas.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se reúne hoy con los presidentes de CEOE y Cepyme, Juan Rosell y Antonio Garamendi, y también los secretarios generales de UGT y CC OO, Pepe Álvarez y Unai Sordo. En esta cita -a la que también asistirá la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio- se hablará tanto de la negociación salarial, sobre la que los agentes sociales han acercado posturas y de la que Sordo espera que Sánchez pueda propiciar un acuerdo «definitivo», como la reforma laboral, que el Ejecutivo socialista parece ahora renunciar a derogarla aunque sí estudiará algunos cambios parciales.

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