El nuevo líder de CC OO aboga por cambiar el marco laboral y subir el impuesto de sucesiones

Unai Sordo clausura el XI Congreso Confederal de CC OO. / Ballesteros (Efe)

Unai Sordo asegura que se va a «dejar la piel» y se fija como prioridad más inmediata incidir en el debate presupuestario

LUCÍA PALACIOSMADRID

Unai Sordo ha sido proclamado este sábado ya de forma oficial nuevo secretario general de CC OO durante el acto de clausura del XI Congreso Confederal celebrado durante estos tres últimos días en Madrid.

El nuevo líder del principal sindicato del país prometió que la nueva dirección "se va dejar la piel y va a poner todo lo mejor para resolver los enormes retos que el sindicato y el mundo del trabajo tiene". Entre estos principales retos, destacó de manera especial tres: cambiar el marco laboral, influir en los próximos presupuestos que desde este lunes se negocian en el Congreso y subir los impuestos a las empresas.

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Sordo, que este lunes se reúne ya con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy en la Moncloa, abogó por, además de estar en las empresas, jugar "un papel en la distribución de la riqueza y en la distribución de la fiscalidad y de los impuestos". Para ello, animó a "salir con las pilas puestas" y poner ya desde este lunes en la agenda de la organizaciones prioridades como la de "incidir en el debate presupuestario".

Y es que el nuevo líder aseguró que "hace falta un sistema fiscal potente que garantice unos servicios públicos y que haga una redistribución de las rentas justa". Por ello, calificó de "disparate" que el impuesto de las empresas sea menor que lo que se paga en las nóminas de los trabajadores y animó a "pegar una pensada a los impuestos de sociedades", para intervenir fiscalmente sobre los mejores resultados.

De igual manera, ve necesario cambiar el modelo laboral, y para ello no cree que se logre solo con la derogación de las reformas laborales, sino que apostó por "construir un nuevo marco laboral" para acabar con la temporalidad y la precariedad. "Hay que superar ese modelo laboral porque es injusto, porque es segregador y porque es ineficiente económicamente", explicó el dirigente vasco.

Elegido por amplio respaldo

El nuevo secretario general fue respaldado por el 88,8% de los delegados. Así, de los 742 delegados, 659 votaron a favor, 75 en blanco y hubo 8 papeletas nulas. Más dividida estuvo la votación a la nueva Comisión Ejecutiva, que se quedó con un apoyo del 61%; de un total de 737 votos, 451 fueron a favor, 208 en blanco y 78 nulos.

La nueva dirección estará formada por 15 personas, una más que ahora, ocho mujeres y siete hombres. Se mantienen el hasta ahora secretario de Protección Social y Políticas Públicas, Carlos Bravo; el secretario de Organización y Comunicación, Fernando Lezcano; la de Finanzas, Administración y Servicios, María Cardeñosa; el de Salud Laboral y Medio Ambiente, Pedro Linares; la de Internacional y Cooperación, Cristina Faciabén; el de Salud Laboral y Medio Ambiente, Pedro Linares; y el de Movimientos y Redes Sociales, Empar Pablo Martínez. Los nueve restantes serán caras nuevas: Elena Blasco, José Luis Gil, Francisca Gómez, Carlos Gutiérrez, Paula Guisande, Mercedes González, Mariano Sanz, María Dolores Santillana y Francisco Carbonero.

Resalta la presencia en la dirección de Carbonero, uno de los investigados en las diligencias abiertas por el ERE de la Faja Pirítica de Huelva de 2003, un hecho que según fuentes del sindicato ha levantado mucha polvareda durante el congreso. Sin embargo, en su último discurso de este viernes, Toxo defendió y afirmó que su actuación «ha sido impecable y se demostrará en sede judicial».

CC OO inicia hoy una nueva etapa de renovación y Sordo tiene ante sí el reto de devolver al sindicato, el principal del país, el peso perdido durante la crisis, puesto que desde 2008 hasta hoy ha perdido más de 250.000 afiliaciones. Durante la presentación del informe general de sus últimos cuatro años de gestión, que fue aprobado por amplia mayoría, Toxo hizo autocrítica y admitió que esa caída, además de deberse a la importante destrucción de empleo que se ha vivido, "posiblemente esté también asociada a errores". Y es que durante su mandato se ha pasado de los más de 1,2 millones de simpatizantes a los poco más de 900.000 actuales. Sin embargo, puso de relieve que esta situación se está invirtiendo y en este último año hay casi 11.000 afiliados más e incluso remontándose dos años atrás había 100.000 menos. Su objetivo priritario es "resolver el fallo de relación" con los jóvenes y atraer a este colectivo incluso antes de su entrada al mercado laboral.

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