Menos de la mitad de jóvenes inscritos en la Garantía Juvenil encontró empleo

Decenas de jóvenes asisten a una feria de empleo. :: mireya lópez/
Decenas de jóvenes asisten a una feria de empleo. :: mireya lópez

Suman 470.000, el 43% de todos los registrados, un nivel muy inferior al de países como Francia o Suecia y por debajo de la media europea

LUCÍA PALACIOS MADRID.

Parece que por fin empieza a despegar en España el programa europeo de Garantía Juvenil, que se puso en marcha en 2014 con el objetivo de lograr la inserción de jóvenes en el mercado de trabajo y la mejora de su formación, aunque bien es verdad que aún se mantiene muy lejos de los niveles logrados por otros países europeos.

Los últimos datos que hay los proporcionó esta semana la ministra de Empleo, Fátima Báñez: más de 1,1 millones de jóvenes menores de 30 años se han inscrito, pero menos de la mitad ha encontrado empleo. Concretamente 470.000, un 43%, porcentaje que -pese a haber aumentado diez puntos en un año- sigue siendo prácticamente la mitad que otros países europeos como Francia o Suecia, que consiguieron emplear al 87% y el 71% de sus jóvenes, respectivamente, en 2015 (últimos datos disponibles), según el Informe de la Comisión Europea de 2016. La media europea se situó también muy por encima de la española (un 32% en 2015), al estar muy cerca del 70%.

1,07
millones de jóvenes ni estudian ni trabajan en la actualidad, la cifra más baja desde mediados de 2007.
3.196
millones son los fondos que ha dado la UE a España hasta 2023 para ayudar a este colectivo.

Si no solo se atiende al empleo, sino también a la formación, España se acerca un poco más a la media de los Veintiocho: un 38% de los jóvenes inscritos en la Garantía Juvenil en 2015 (último dato disponible) había encontrado empleo o estaba desarrollando una actividad formativa seis meses después, frente al 40% de media en la UE. Sin embargo, sigue estando a gran distancia de países como Irlanda o Italia, donde el 71% y el 68% de sus jóvenes, respectivamente, estaban trabajando o formándose, e incluso por debajo de países como Grecia o Portugal.

Otro dato en el que España sale muy mal parado es en el porcentaje de jóvenes que conocen la iniciativa de la Garantía Juvenil: solo el 25%, de nuevo la mitad que en otros países europeos como Finlandia o Italia, que se sitúan en torno al 50%, aunque estos datos son de abril de 2016 y es muy probable que hayan aumentado significativamente en la actualidad. Además, hasta finales de 2015 solo el 10,7% de los denominados 'ninis' se habían inscrito en el programa español, frente a la media de la UE, que se elevaba hasta el 37,5%.

«Las políticas activas de empleo y en particular la aplicación de la Garantía Juvenil no están obteniendo los resultados esperados», concluye el informe 'El reto de la Garantía Juvenil' publicado en 2017 por el Observatorio Social La Caixa. Las razones que aduce son el perfil heterogéneo del joven desempleado -aspecto que no se tiene en cuenta- y las dificultades de los Servicios Públicos de Empleo para llegar a los jóvenes que más podrían beneficiarse de ella. «España uno de los países de la Europa de los 28 en el que el rendimiento de la Garantía Juvenil es más bajo», resalta el citado estudio, que pide una modernización de estos servicios y una mayor profesionalización de sus empleados, así como una mayor dotación de recursos económicos y una evaluación permanente de los resultados obtenidos.

Fuerte impulso en 2017

Pese a esto, cabe resaltar que el pasado año se produjo un avance importante en este programa: el número de inscritos se duplicó con creces y pasó de los poco más de 400.000 registrados a 31 de diciembre de 2016 a superar el millón a finales de 2017. Y lo mismo sucedió con los jóvenes que lograron algún contrato al menos una vez al año: entre 2015 y 2016 no alcanzaron los 200.000 -según los datos ofrecidos por el Gobierno en respuesta a una pregunta parlamentaria realizada por el PSOE-, una cifra que se superó en los doce meses siguientes si, tal y como avanzó Báñez, en la actualidad 470.000 menores de 30 años encontraron un empleo.

Y esto ha sido posible gracias a la reforma que el Gobierno hizo en diciembre de 2016 en el Sistema Nacional de Garantía Juvenil, que básicamente flexibilizó los requisitos para acceder al programa. Así, de forma automática se inscriben todos los jóvenes registrados como demandantes de empleo en los Servicios Públicos de Empleo, así como se permite la inscripción retroactiva. Tras la entrada en vigor del real decreto que contenía esas modificaciones, el número de inscripciones diarias se incrementó un 105% y la media de solicitudes se acercan a las 1.000 cada día, según datos del ministerio.

Sin embargo, España sigue, junto a Grecia, liderando el paro juvenil en Europa, con una tasa superior al 30%, según los datos del departamento de Empleo, que resalta, no obstante, que se ha reducido en más de 20 puntos desde el primer trimestre de 2013. El porcentaje se eleva hasta el 40% para aquellos menores de 30 años con un nivel de formación más bajo, pese a que el empleo en este colectivo crece el doble de la media nacional y a un ritmo cinco veces superior a la media de la Eurozona. Por eso la prioridad para Báñez es lograr que el millón de jóvenes en paro encuentre trabajo.

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