La Rioja

El Ibex aguanta los 8.600 pese al castigo de la banca

Bolsa de Madrid.
Bolsa de Madrid. / Efe
  • El selectivo regresa a terreno negativo tras dos sesiones al alza

Jornada volátil en los mercados de renta variable europeos. El selectivo español comenzaba la sesión en negativo, entraba en positivo pasadas las once de la mañana, rozaba los 8.700 puntos y entraba de nuevo en negativo, ya sin remedio, estabilizándose en el entorno de los 8.660 puntos, para incrementar sus pérdidas a partir de las tres y media de la tarde, coincidiendo con la apertura de la Bolsa de Nueva York, que fue en negativo. Al cierre, el selectivo español daba un último cambio en los 8.619 puntos, lo que supone un descenso del 0,64%.

El índice estuvo a punto de terminar el día por debajo de los 8.600 puntos: de hecho, marcaba mínimos de la jornada a las cinco y veinte de la tarde, quince minutos antes del término de la sesión, en los 8.586 puntos.

Rondando esa referencia de los 8.600 puntos (siempre por encima) se encuentra el Ibex-35 desde el pasado día 11 de noviembre. El índice no cotiza por debajo de los 8.600 puntos desde finales del mes de agosto. Desde esta última fecha y esos niveles, el selectivo español subió hasta los 9.200 puntos, cota que estuvo rondando a finales del mes de octubre. Pero desde ese momento, el selectivo ha caído hasta los 8.600 puntos, sin que le esté siendo posible recuperarse.

El Ftse Mib de Milán fue el peor índice del día, con un descenso del 1,81%, debido a la incertidumbre existente sobre el referéndum del próximo domingo, que puede derivar en una convocatoria anticipada de unas elecciones a las que concurren varias fuerzas euroescépticas, no sólo el Movimiento Cinco Estrellas. A continuación se colocó el Dax alemán, que retrocedió un 1,09%. El Cac 40 francés perdió un 0,88% y el PSI-20 de Lisboa, cerca de un 0,8%. El Ftse 100 británico, por su parte, perdió un 0,60%.

Fuerte caída de la banca

El selectivo español fue capaz de mantener los 8.600 puntos una jornada más, pese a las caídas de la banca. Así, el Popular fue el peor, con un descenso del 7,78%, seguido del Sabadell, que se dejó un 2,79%. Bankia y CaixaBank retrocedieron más de dos puntos porcentuales. El Santander se colocó después, con un descenso del 1,29%. ArcelorMittal, IAG, Bankinter y Mediaset también se dejaron más de un 1%.

Entre los grandes, descensos significativos para BBVA y Telefónica, que perdieron alrededor de un 0,75%, mientras que Repsol se dejó cerca de un 0,6%.

En verde, Endesa fue el valor más rentable, con una revalorización del 1,86%, seguido de Aena, que se anotó un 1,73%. Después se colocó Acciona, que ganó un 0,79%. En verde, pocos valores más, y algunos del sector de la energía, como Red Eléctrica y Enagás, que ganaron un 0,5% y un 0,42%, respectivamente, mientras que Gas Natural se anotó un 0,28% e Iberdrola, un 0,05%. Con ello, parece que, por segunda sesión consecutiva, se ve revertida la tendencia que favorecía a los bancos frente a las compañías más defensivas.

En el Índice General de la Bolsa de Madrid, Amper encabezó los ascensos, con una subida de casi el 21%, seguido de Tecnocom y Dogi, que ganaron un 13% y un 12%, respectivamente. En negativo, ningún valor ganó en pérdidas al Popular.

La caída de las entidades financieras no ha sido exclusiva de la Bolsa española. Ha ocurrido en toda Europa, por contagio del sector bancario italiano. De hecho, el peor valor del Eurostoxx 50 fue Intesa SanPaolo, que retrocedió un 3,22%. Después se colocó BNP Paribas, que se dejó un 2,62%. Deutsche Bank, mientras, perdió un 2,49%. También Société Générale se colocó entre los diez peores valores del día. Y sólo cuatro valores del índice paneuropeo se salvaron de los recortes: la cervecera Anheuser Busch y tres eléctricas: E.On, Engie e Iberdrola. También, pues, en Europa, parece haberse puesto freno a la tendencia que favorecía a los bancos frente a los valores más conservadores.

Entrada de dinero en los bonos 'core'

En el mercado de deuda, a las dos sesiones de tranquilidad con que terminó la semana pasada siguió una potente, pero también selectiva, entrada de dinero en los bonos que provocó una caída de las rentabilidades. Así, el interés de los títulos estadounidenses a diez años, de niveles que rondaban el 2,35%, cayó hasta el 2,31%. La rentabilidad del bono alemán a diez años retrocedió desde cerca del 0,25% hasta el 0,18%. La caída de los intereses fue menor en los bonos de la periferia: el interés de los títulos italianos a diez años retrocedió desde el 2,08% hasta el 2,06%, mientras que el rendimiento de los españoles retrocedió desde el 1,58% hasta el 1,56%.

Con ello, con una reducción de las rentabilidades de los bonos 'core' superior a las de los bonos de la periferia, vimos un estrechamiento de las primas de riesgo. La de España, desde los 133 hasta los 137 puntos básicos.

En el mercado de divisas, el euro, que intentó seguir recuperando terreno perdido, marcó máximos de madrugada en el entorno de 1,068 unidades, pero al cierre se quedaba prácticamente en los niveles de cierre del pasado viernes, a las puertas del nivel de 1,06 unidades.

En el mercado de materias primas, el barril de Brent, de referencia en Europa, rebotaba con fuerza: avanzaba un 1,61%, hasta los 48 dólares. El de West Texas, de referencia en Estados Unidos, registraba una subida incluso superior, de más de un 5%, hasta los 47,10 dólares. Ello, ante los esfuerzos que está percibiendo el mercado en la OPEP por alcanzar un acuerdo tanto entre los países miembros como con Rusia, para reducir la producción.

También subía el precio del oro: avanzaba cerca de un 0,7%, hasta los 1.191 dólares. Este comportamiento del metal precioso, tradicional refugio, junto al de los bonos más seguros (alemán y estadounidense), hace pensar que está creciendo la aversión al riesgo entre los inversores. Quizás por la cita el próximo domingo en Italia con el referéndum constitucional.