La Rioja

El Ibex cae un 0,27% y cede los 8.700 puntos tras una racha bajista de tres sesiones

Parqué madrileño.
Parqué madrileño. / Paco Campos (Efe)
  • Enagás fue el mejor valor del Ibex-35, con un avance del 0,76%. Repsol fue el peor, con un recorte del 2,41%

  • El barril de Brent, de referencia en Europa, cedía un 3,5% al cierre, para colocarse en los 45,7 dólares, ante malos augurios respecto a la reunión que mantienen los países de la OPEP en Argelia para llegar a un acuerdo y estabilizar el mercado

El selectivo español comenzaba la sesión en positivo, pero a partir de las once de la mañana, se vino abajo y entró en números rojos. Y así terminó el día: al cierre daba un último cambio en los 8.688,20 puntos, lo que supone un descenso del 0,27% en la que ya es la tercera sesión consecutiva de descensos. Tercer paso atrás desde que los indicadores celebraron las modificaciones de política monetaria del Banco de Japón y que la Reserva Federal volviera a retrasar la subida de tipos de interés. 

El PSI-20 de Lisboa fue el peor de los índices europeos, con una caída del 1%, seguido del Ftse Mib de Milán y del Dax alemán, con retrocesos de algo más de un 0,3%, mientras que el Cac 40 francés perdió un 0,21%. Algo mejor se comportó el Ftse 100 británico, que terminó el día con una caída del 0,15%. El selectivo español, pues, se colocó entre los mejores índices. 

Enagás fue el valor más rentable dentro del Ibex-35, con una revalorización del 0,76%, seguido de IAG y Aena, que ganaron alrededor de un 0,7%. Entre los mejores, CaixaBank, que se anotó algo más de medio punto porcentual. Entre los grandes valores, sólo se salvó Inditex de los recortes. 

En negativo, los peores fueron los valores ligados al petróleo, con Repsol en cabeza al sufrir un recorte del 2,41%. Técnicas Reunidas, por su parte, se dejó un 1,56%. ArcelorMittal, Mapfre, ACS, Meliá e Indra retrocedieron más de un punto porcentual. En rojo y con descensos de entre un 0,7% y un 0,4%, los bancos, en concreto, el Popular, Bankinter, Sabadell y el Santander, mientras que BBVA e Iberdrola perdieron alrededor de un 0,25%. 

En el Índice General de la Bolsa de Madrid, Urbas fue el peor, con un descenso del 9%. San José fue el que más ganó, con una subida del 11,20%. 

Aunque el resultado del primer debate presidencial, la victoria de Hillary Clinton contra Donald Trump, que incrementó la probabilidad de que la demócrata llegue a presidenta, aupó a los mercados, los ánimos insuflados por ello fueron más bien moderados y fugaces en muchos casos, aunque no en el peso mexicano, que ganaba posiciones convirtiéndose en el mejor síntoma de que el mercado da por ganadora a Clinton. Y, al menos en Europa, volvió a pesar Deutsche Bank y las dudas que suscita su solvencia, agravadas por la posible multa que podría sufrir en Estados Unidos cuyo montante es superior ya al de su capitalización bursátil. Bien es verdad que los títulos del banco terminaron el día por encima de los mínimos de la jornada y prácticamente en tablas. Por tanto, hubo numerosos valores con un comportamiento peor al del banco alemán dentro del Eurostoxx 50: los peores fueron Volkswagen y Total, con descensos de más del 2%, mientras Allianz, Intesa SanPaolo, Axa, Société Générale y E.On retrocedieron más de un 1%.  Hubo más malas noticias para el sector financiero, como los planes que comunicó Commerzbank sobre recortes de personal y la suspensión del dividendo. Además, Crédit Suisse también está pensando en nuevos recortes de costes. 

Contra los mercados de renta variable también actuaba el precio del petróleo. El barril de Brent, de referencia en Europa, cedía un 3,48%, hasta los 45,70 dólares, mientras que el de West Texas, de referencia en Estados Unidos, perdía un 2,81%, hasta los 44,64 dólares, ante las dificultades para un acuerdo de los países de la OPEP que logre estabilizar el mercado, porque Irán ya ha manifestado su oposición a congelar la producción en niveles actuales, puesto que antes de ello quiere recuperar los niveles previos a las sanciones. 

Acogida a la buena macro americana

Los índices de Wall Street se movían levemente en positivo gracias a la publicación de varios buenos datos macroeconómicos publicados en Estados Unidos, como el índice de confianza del consumidor que elabora la Conference Board, que subió desde los 101,8 hasta los 104,1 puntos, su nivel más alto desde los momentos previos a la última recesión, cuando se esperaba que retrocediera hasta los 99 puntos. También sorprendió favorablemente el índice de gestores de compras del sector servicios americano, al avanzar desde los 51 hasta los 51,9 puntos, cuando se esperaba que se colocara en los 51,2 puntos. Y el índice compuesto, que incluye no sólo al sector servicios, sino también al industrial, mejoró desde los 51,5 hasta los 52 puntos. Estos datos hicieron posible que las compañías ligadas al comercio minorista se comportaran bien en bolsa, al igual que el sector financiero, lo que contrarrestó las caídas de las energéticas. 

En el mercado de deuda, los buenos datos de Estados Unidos no trajeron consigo subidas en las rentabilidades de los bonos, sino lo contrario: el interés del título americano a diez años cayó un poco más y se alejó del 1,60%. El rendimiento de los títulos españoles cayó por debajo del 0,90%, mientras que el interés de sus comparables alemanes cedía hasta el -0,14%. Sólo subían levemente los intereses de los títulos portugueses e italianos. 

Pero el mercado de divisas sí fue sensible a la agenda económica de la sesión, dado que el euro perdió posiciones respecto al billete verde: la moneda comunitaria retrocedía medio punto porcentual respecto al dólar, hasta el nivel de 1,12 unidades. A la macro americana también fue sensible el sector financiero, que redujo sus recortes ante la expectativa de que esos nuevos datos acerquen una subida de tipos de interés.