La mejora de la recaudación permite que el déficit del Estado se reduzca hasta el 1,5%

El ministro de Hacienda y Función Pública, Cristóbal Montoro. :: efe/
El ministro de Hacienda y Función Pública, Cristóbal Montoro. :: efe

En septiembre el desfase alcanza los 17.000 millones, un 42% menos, pero es superior al 1,1% del PIB fijado en 2017 a la administración central

D. VALERA MADRID.

Para reducir el déficit hay dos opciones: aumentar los ingresos o reducir los gastos. Durante los años más agudos de la crisis el Gobierno apostó por hacer ambas cosas a la vez mediante subidas de impuestos y recortes presupuestarios. Sin embargo, la mejora económica ha permitido que ahora el peso de la consolidación fiscal recaiga principalmente en el crecimiento de la recaudación tributaria. Ese es el motivo de la reducción del déficit del Estado hasta septiembre. El desfase se situó en los 17.028 millones en términos de contabilidad nacional, lo que equivale al 1,46% del PIB. Una disminución sostenida en gran medida por el avance del Impuesto sobre Sociedades debido a los cambios normativos del año pasado. También por el IVA gracias al buen comportamiento del consumo.

De esa forma, hasta el tercer trimestre del año el déficit de la administración central se redujo un 42% respecto al mismo periodo del curso pasado, según los datos publicados ayer por el Ministerio de Hacienda. Sin embargo, la letra pequeña revela que es una disminución insuficiente para cumplir el objetivo del 1,1% del PIB marcado en el plan de estabilidad. De hecho, está a punto de sobrepasar el 1,5% que el Ejecutivo envió posteriormente a Bruselas teniendo ya en cuenta la compensación de otros subsectores. Y es que el desvío del Estado deberá ser compensado por otras administraciones, básicamente por el superávit de los ayuntamientos. Ese es el escenario que se ha producido ya en ejercicios anteriores y con el que el departamento que dirige Cristóbal Montoro cuenta para lograr cerrar este curso en el 3,1% pactado con la Comisión Europea.

De momento, en los tres primeros trimestres del año los recursos del Estado ascendieron a 133.005 millones, un 5% más que en 2016. El grueso de ese aumento se debe a la mejor recaudación fiscal, que se elevó un 6,7% hasta los 116.208 millones. Y en este apartado el gran protagonista es el Impuesto sobre Sociedades con un incremento del 23,2% debido al adelanto del pago fraccionado para las grandes empresas. Una medida que el Gobierno aprobó de forma urgente en el segundo semestre del año pasado ante el desplome de estos ingresos -retrocedieron hasta un 50%- y que en el primer pago (abril) ha supuesto un impacto de 2.603 millones, según Hacienda.

Una situación que implica un efecto escalón respecto al año pasado que se corregirá a partir de octubre, cuando se produce el segundo pago ya comparable con el de 2016. Será en ese momento cuando se podrá comprobar la verdadera marcha del Impuesto de Sociedades. También el IVA mejora sus resultados de forma significativa hasta septiembre con una recaudación de 54.020 millones, lo que implica un incremento del 5,5%.

Superávit autonómico

Por su parte, los gastos del Estado registraron una caída del 3,9% hasta el tercer trimestre hasta registrar los 150.033 millones. Un mayor ahorro provocado por unos menores intereses (-6,6%) y una reducción de la remuneración de los asalariados del 4,1%. De hecho, si se excluyen los intereses el Estado logró un superávit del 0,22% en el saldo primario.

Asimismo, Hacienda también difundió ayer el déficit del conjunto de las administraciones públicas -salvo las corporaciones locales- hasta agosto, que se situó en los 27.273 millones. Esto representa un 2,34%, frente al objetivo anual del 3,1%. En este caso, lo más destacable es que las comunidades autónomas en su conjunto lograron un superávit de 1.366 millones, frente al déficit de 852 millones en el mismo periodo de 2016. Una mejora provocada por la liquidación del sistema de financiación de 2015, que ha sido favorable a los gobiernos regionales por 8.653 millones, superior a los 7.670 millones de 2014.

En cualquier caso, la situación individual de cada región es muy diferente. De hecho, hay seis comunidades que registraron déficit hasta septiembre. Es el caso de Aragón (-0,17%), Cantabria (-21%), Castilla-La Mancha (-0,17%), Extremadura (-0,26%), Madrid (-0,07%) y Murcia (-0,63%). El resto de autonomías se mantienen con saldos positivos y permiten al subsector registrar un superávit del 0,12% frente al objetivo de cerrar 2017 con un déficit del 0,6%.

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