Linde anticipa otra crisis en Cataluña si no se actúa con «auténtico» respeto a la ley

Luis María Linde saluda al presidente del consejo de Estado, Romay Beccaría, ayer en Madrid. :: efe/
Luis María Linde saluda al presidente del consejo de Estado, Romay Beccaría, ayer en Madrid. :: efe

El gobernador del BdE dice que el 155 ha aliviado tensiones y advierte de que, si no se normaliza, la situación política afectará a toda España

JOSÉ M. CAMARERO

madrid. El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, ha lanzado una seria advertencia sobre la crisis que puede volver a situar a la economía catalana en el mismo punto del pasado mes de octubre, con retrocesos en la actividad, el consumo, la inversión empresarial y el desempleo. Esta vez, el efecto, además, puede extenderse al resto de España, cuya evolución no podría permanecer inmune a lo que ocurre en esa comunidad autónoma, que representa casi un 20% de su PIB. Para evitar esa vuelta al pasado, Linde ha instado a los partidos políticos independentistas a «actuar con auténtico respeto a todo nuestro marco legal». Es más, ha insistido en «subrayar el calificativo de 'auténtico'» para evitar subterfugios a la hora de interpretar las normas. Si eso no ocurre, el supervisor anticipa «un impacto negativo más elevado» que el que ya se registró en el último trimestre de 2017.

El aviso del supervisor, que llegó ayer, el mismo día en el que el presidente del Parlamento catalán anunció su propuesta para que Carles Puigdemont sea el candidato en la votación de investidura a la presidencia, considera que Cataluña es uno de los «riesgos» a los que se enfrenta la economía este año. Y, por tanto, espera que si en los próximos meses se alcanza una «normalización», ese factor sí conduciría «a un mejor escenario de crecimiento» con respecto al que se ha realizado en las últimas proyecciones del propio Banco de España.

En noviembre, su Servicio de Estudios estimó un impacto negativo «moderado» como consecuencia de la crisis catalana que podría drenar entre un 0,3% y un 2,5% al PIB nacional en los dos próximos años. El rango calculado es muy amplio por la incertidumbre que impera en estos momentos en la política y el desconocimiento sobre cuál será el momento en el que se resuelva el problema. Puede ser de forma inminente, o ser crónico durante meses.

Si no se calman las aguas, el Banco de España prevé que el consumo de los hogares y la inversión de los empresarios se vean afectados como ya ocurrió el pasado mes de octubre, tanto por la pérdida de confianza de las familias, que preferirán ahorrar más y postergar sus decisiones de compra; como por la parálisis de los emprendedores a la hora de desarrollar sus negocios.

El gobernador recordó ayer durante su intervención en el Club Siglo XXI que la economía catalana se ha desacelerado en los últimos meses de 2017 «en mayor medida que el conjunto de las comunidades» más ricas, aunque el PIB español mejoró «en el entorno» del 3,1%. Además, insinuó que la aplicación del artículo 155 de la Constitución por el que el Gobierno ha intervenido en la Generalitat desde finales de octubre «ha contribuido a aliviar tensiones», como muestra la evolución de la prima de riesgo a la baja o la reducción de la volatilidad en los mercados bursátiles, que se vieron afectados tras el referéndum del 1 de octubre. En cualquier caso, Linde no quiso pronunciarse sobre si el Ejecutivo debe seguir interviniendo la Generalitat a través de ese artículo constitucional.

Ya crece como antes del 1-O

Las advertencias de Linde contrastan con la confirmación de que la economía catalana se ha calmado en las últimas semanas tras el parón de buena parte del último trimestre de 2017. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, indicó ayer que esta comunidad «ha vuelto a tener el crecimiento que tenía antes del verano», cuando la crisis independentista aún no había vivido sus peores episodios de tensión. Para realizar esta afirmación, Montoro se apoya en los datos del IVA de los últimos días en las firmas catalanas, similares a los que se contabilizaban a principios de año. Montoro sostiene que «vuelve esta normalidad como consecuencia» del 155.

También la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) había quitado hierro a las consecuencias de la crisis catalana tras constatar que esta región había mejorado un 0,7% su PIB en el último trimestre del año, y que lo haría hasta un 0,8% en este primer tramo de 2018. Este organismo anticipaba a finales de diciembre que a pesar de la incertidumbre tras el 1-O, la comunidad había recuperado su dinamismo tras la intervención estatal.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos