Linde se disculpa ante los jubilados por vincular las pensiones y su vivienda

El gobernador del Banco de España, Luis María Linde./Efe
El gobernador del Banco de España, Luis María Linde. / Efe

El gobernador del Banco de España tacha de «catástrofe» cualquier otra solución para el Popular que no hubiera pasado por su resolución

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, ha pedido disculpas tras el conflicto que se generó con sus declaraciones relativas al intenso grado de viviendas en propiedad que tienen los jubilados españoles en un momento en el que se estaba debatiendo la posible subida de las prestaciones en medio de las protestas multitudiarias que se desarrollaban por todo el país hace un mes. «Si me equivoqué, lo lamento», ha afirmado Linde durante su segunda comparecencia ante la comisión del Congreso que investiga la crisis financiera.

Linde ha aclarado que no era su «intención» intentar relacionar la revalorización o recorte de las pensiones por la elevada presencia de viviendas en el patrimonio de quienes tienen más de 65 años. «El español ha ahorrado para la jubilación en vez de a través de fondos de pensiones, mediante sus viviendas, y eso es una realidad evidente que nadie puede negar», ha afirmado el gobernador del Banco de España. «Pero eso no quiere decir que haya que bajarle la pensión», ha matizado Linde durante su intervención en las Cortes. También ha recordado que en ningún momento habló de las hipotecas inversas -un producto bancario por el que el jubilado pone a disposición de la entidad su casa como garantía a cambio de una renta hasta su fallecimiento- ni otras fórmulas que responden a «elocubraciones, inventos y cosas chifladas» que publicaron determinados medios de comunicación.

Por otra parte, Linde ha defendido el proceso de resolución del Popular porque cualquier otro escenario habría sido «catastrófico» para España y la economía. Si ningún otro banco hubiera estado dispuesto a hacerse con el Santander, como finalmente ocurrió, «se hubiera producido una pérdida de los acreedores, entre ellos, los depositantes». Y ha indicado que «es muy dudoso» que el Fondo de Garantía de Depósitos hubiera tenido fondos «suficientes para asumir esas pérdidas» de los ahorros de los clientes. «Fue la solución menos mala», ha afirmado.

Además, Luis María Linde ha explicado que el Banco de España no inyectó más liquidez en el Banco Popular, cuando estaba sufriendo la sangría de depósitos acentuada en los primeros días de junio, porque «no pudimos obtener más garantías» de la entidad. «Hicimos todo lo qu pudimos en función de esos colaterales presentados», ha afirmado Linde en una intervención en la que ha querido respaldar la versión que puso sobre la mesa su subgobernador, Javier Arístegui, pocos días después de la resolución del Popular. Entonces, el 'número dos' del supervisor apuntó que el Banco de España «sospechaba» que el Popular no les presentó todas las garantías que tenía disponibles. Horas después de pronunciar aquellas palabras, dijo no haber estado «afortunado» en su comparecencia. Ahora Linde ha afirmado que «no se entendió bien al subgobernador», porque lo que quiso decir es que «si el banco hubiera presentado más garantías aceptables, el Banco de España habría aumentado el importe» de esas garantías.

Linde ha aclarado que el Banco de España puede dar liquidez de emergencia sin el visto bueno del BCE siempre que el importe no supere los 2.000 millones de euros. Si el volumen solicitado es mayor, se debe tener aprobación de la institución europea, ha explicado el gobernador, que ha puntualizado en que el Banco de España actuó con la «diligencia más estricta». En este sentido, ha matizado que como el Banco Popular pidió más de 2.000 millones de euros, se pidió un consejo extraordinario al BCE, que se hizo por teléfono, en el que se aprobó la liquidez.

Además, Linde ha quitado hierro al abandono financiero que sufren muchas zonas interiores de España, donde ya no cuentan con oficinas bancarias. «Es verdad que hay áreas que están menos servidas que hace años, pero según nuestros estudios eso no ocurre de un modo significativo», ha indicado para asegurar que la competencia entre las entidades es «durísima». Sin embargo, son ya 1,1 millones de ciudadanos los que se han quedado sin sucursal bancaria en sus localidades, fundamentalmente las de menos de 10.000 habitantes, que representan más de la mitad de los núcleos del país.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos