Los inversores aún confían en MásMóvil pese a su elevada deuda y sus pérdidas

J. A. BRAVO

madrid. Los altos ejecutivos y accionistas históricos de MásMóvil respiraron ayer con alivio al comprobar que los inversores aún confían en las posibilidades del cuarto operador de telefonía del país tras Movistar, Vodafone y Orange. Tras el susto que sufrieron por la caída inicial de sus títulos en el salto del mercado alternativo bursátil (MAB) al continuo, donde cotizan las firmas medianas y alguna grande venida temporalmente a menos, terminaron revalorizándose un 1,5% hasta los 62 euros por acción.

El resultado es que la compañía ya vale casi 1.237 millones, lo que le sitúa por encima de decenas de empresas en ese mercado continuo tras haber sido la más grande en el parqué para debutantes (MAB), donde se estrenó hace once años como una compañía incipiente en desarrollo ('start-up'). Desde entonces se ha revalorizado más de un 200%, con las consiguientes plusvalías para sus socios iniciales, aunque ha sido en parte a golpe de talonario.

La adquisición de las operadoras Yoigo y Pepephone el año pasado hizo que sus pérdidas se elevaran a 29 millones. Pero la resaca la ha seguido acusando en el comienzo de 2017. Al cierre del primer trimestre perdió casi 42 millones (ocho veces más que hace un año), mientras que su deuda financiera neta se disparó a los 777 millones, lo que supone un ratio de 4,8 veces su resultado bruto de explotación (ebitda). Es una relación muy alta que preocupa a los analistas, pues Telefónica supera por poco las tres veces y aún es bastante criticada.

Los propios responsables de MásMóvil advirtieron de ello el jueves en el folleto de su reestreno bursátil, reconociendo un «alto nivel de endeudamiento» así como la «ausencia de beneficios» derivada de sus últimas compras.

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