ES HORA DE RECUPERAR SALARIOS

UNAI SORDO - SECRETARIO GENERAL DE CC OO

Las negociaciones para renovar el Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) se han iniciado con el reto de llegar a consensuar unos criterios que orienten y faciliten la negociación de los convenios colectivos. Para CC OO este acuerdo y su posterior desarrollo es un elemento de importancia estratégica con dos objetivos: impulsar la recuperación salarial y revitalizar los contenidos de la negociación colectiva.

Somos plenamente conscientes de que esta negociación aparece mediatizada por los efectos de unas reformas laborales que perseguían un objetivo expreso de política económica: la devaluación salarial. Por tanto la legislación actual -especialmente la derivada de la reforma del PP el año 2012- es un problema objetivo para que se produzca la recuperación de sueldos, por lo que debe ser modificada en profundidad.

Pero siendo esto así, el AENC es una herramienta útil para situar correctamente los términos de las negociaciones. Y lo es, sobre todo, en un momento en que mejorar los salarios ha pasado de ser una reivindicación casi exclusivamente sindical, a generar un consenso amplio, llegando incluso a instancias que han animado y recomendado la devaluación salarial en España: Comisión Europea, FMI o Banco Central Europeo.

Por tanto la propuesta sindical que esperemos cristalice en el acuerdo con las patronales ha de pasar inequívocamente por una recomendación ofensiva, que permita recuperar peso a los salarios en España y especialmente a los más bajos. Según el Índice de Precios del Trabajo (una estadística del INE que mide la variación de los salarios para una 'cesta fija' de puestos de trabajo), el salario real pagado por realizar el mismo trabajo cayó un 7,6% entre 2008 y 2015. No obstante, en el mismo período la caída real del ingreso salarial medio mensual fue mucho mayor entre los trabajadores con salarios más bajos (22%).

Hablamos de justicia redistributiva y también de eficacia económica, puesto que la mejora de la demanda interna del país no va depender siempre de factores externos o de políticas monetarias expansivas. El crecimiento inclusivo requiere que las rentas del trabajo recuperen lo perdido en el conjunto de la renta nacional, justo en un momento en que las empresas han recuperado sus beneficios, se han desendeudado y el país produce tantos bienes y servicios como antes de la crisis, aunque habiendo recuperado solo el 69% del empleo perdido.

El paso dado para elevar el Salario Mínimo Interprofesional un 20% en dos años, hasta los 850 euros en 2020 por 14 pagas, tiene que servir de impulso porque por primera vez va a afectar a los sueldos más bajos de los convenios. Se trata de que el SMI se aproxime al 60% de la media salarial, cierto, pero sobre todo se trata de que nadie cobre el SMI porque los convenios colectivos impulsen al alza los sueldos más bajos.

De forma paralela el AENC tiene que servir para enriquecer el contenido de la negociación colectiva. Cuestiones como la igualdad, la salud laboral o aquellas derivadas de la digitalización y tecnologización de una parte del tejido productivo deben abordarse en los convenios ya de forma habitual. Las situaciones de precariedad múltiple o las brechas de género que hoy se dan en muchísimas empresas requieren de un sistema de contratación distinto, pero también de poder sindical importante para influir sobre las condiciones de los puestos de trabajo o de la determinación del tiempo de trabajo y su distribución.

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