De Guindos apuesta por un alza salarial «acorde al crecimiento»

Luis de Guindos.
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Luis de Guindos.

Patronal y sindicatos mantuvieron ayer la primera reunión para abordar la revalorización de los sueldos en 2018, con posturas distantes

D. VALERA

Madrid. España lleva tres años consecutivos creciendo por encima del 3%. A pesar de ello, la recuperación no ha llegado al bolsillo de los trabajadores, que en 2017 volvieron a sufrir una pérdida de poder adquisitivo al revalorizarse los salarios pactados por convenio un 1,43% frente a una inflación media del 2%. Una realidad que ha provocado un ligero cambio en el discurso del Gobierno sobre la moderación salarial, ya que ahora es más partidario de una mejora de la retribución siempre y cuando no ponga en riesgo la competitividad de las empresas. El último en pronunciarse en ese sentido fue el ministro de Economía, Luis De Guindos, que ayer insistió en la necesidad de una «normalización» de los salarios que sea «acorde al crecimiento».

El ministro resaltó desde la ciudad suiza de Davos, donde asiste al Foro Económico Mundial, que España comienza en 2018 el cuarto ejercicio con un crecimiento alrededor del 3% (la previsión oficial del Gobierno es del 2,3% por la situación de Cataluña, pero el Ejecutivo ya ha adelantado que mejorará esa estimación), lo que ha permitido que el año pasado se recupere el nivel de PIB perdido durante la crisis. «Lógicamente se tiene que dar una evolución salarial que sea acorde con esa nueva situación», indicó De Guindos.

En este sentido, el titular de Economía afirmó que en esa «normalización» habría que contar con la inflación -la estimación del Gobierno es del 1,6% de media en 2018-. Un argumento que utilizan los sindicatos y que, precisamente, fue el que impidió llegar a un acuerdo con la patronal el año pasado. Sin embargo, De Guindos también dejó claro que es necesario tener en cuenta la tasa de paro que tiene España, lo que a su juicio supone un freno apreciable para mejorar los salarios.

En este sentido, calificó de «muy positiva» la Encuesta de Población Activa (EPA) del cuarto trimestre conocida ayer. El ministro resaltó que la tasa de paro ha pasado de un 27% en los peores momentos de la crisis al 16,5% a finales de 2017. Una reducción que achacó a las reformas que han permitido un crecimiento más equilibrado de la economía que permite mantener «con fuerza» el crecimiento y la creación de empleo. En cualquier caso, la tasa de paro sigue siendo el doble que la media de la zona euro.

Las declaraciones del ministro van en la línea mostrada por el Gobierno con la revalorización del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) que elevó un 4% este año hasta los 736 euros y prevé hacerlo un 6% en 2019 y un 10% en 2020 hasta alcanzar los 850 euros en 14 pagas, siempre y cuando el PIB crezca por encima del 2,5% y se cumpla la sendade reducción del déficit.

Dos meses de negociación

En cualquier caso, las palabras del titular de Economía se produjeron el mismo día en que patronal y sindicatos retomaron la negociación colectiva con una primera reunión técnica en la que no se produjeron avances significativos. De hecho, ambas partes llegan con posturas distantes. Así, CC OO y UGT exigen a la patronal un alza salarial no inferior al 3,1%. En realidad no ponen sobre la mesa una cifra concreta, pero consideran que la revalorización debería ser superior al 1,6% de previsión de la inflación y, además, se sumaría un 1,5% para recuperar parte del poder adquisitivo perdido en los últimos años.

De esta forma, aunque los sindicatos acceden a que el alza de las remuneraciones esté ligada a la productividad de cada empresa, en la práctica supone solicitar un incremento cercano al 3% y mantener una cláusula de revisión que garantice que los salarios no aumenten menos que la inflación. Una exigencia que la patronal considera inasumible.

De hecho, CEOE y Cepyme mantienen una oferta de subida salarial en el entorno del 2%, más otro punto adicional ligado a la productividad de cada empresa y sector (medio punto más que en 2017), con lo que en el mejor de los casos llegaría hasta un 3%. Las organizaciones empresariales rechazan la intención de los sindicatos de que el salario mínimo por convenio se sitúe en los 1.000 euros.

En cualquier caso, y para evitar que las negociaciones se prolonguen en exceso sin resultado, como ocurrió el año pasado, CEOE y Cepyme han puesto una fecha límite para intentar lograr un acuerdo: finales de marzo. Es decir, ambas partes tienen poco más de dos meses para lograr un pacto salarial y evitar un nuevo fracaso en la materia.

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