El Gobierno retrasa un año, hasta 2020, alcanzar los 20 millones de ocupados

Ralentiza el ritmo de creación de empleo y también modera la velocidad de reducción de paro, al situar la tasa en el 10,7% en 2021

D. VALERA MADRID.

El Gobierno ya no es tan optimista con la evolución del mercado laboral. De hecho, el Ejecutivo empeora las previsiones de creación de empleo y de paro recogidas en el plan de estabilidad 2018-2021 aprobado ayer por el Consejo de Ministros y que será remitido a la Comisión Europea. En concreto, retrasa un año el objetivo para conseguir los 20 millones de ocupados, que ya no será en 2019 -como se contemplaba en el anterior programa- y se sitúa ahora en 2020. Un cambio en las estimaciones que coincide con los malos datos de paro -los primeros tres meses desde 2013-y de destrucción de empleo del primer trimestre del año conocidos el pasado jueves.

La moderación en la creación de empleo será progresiva y gradual. Así, el Ejecutivo prevé que en 2018 se crearán 475.000 puestos de trabajo (menos del medio millón de años anteriores). Pero además, esa cifra se ralentizará hasta los 439.000 nuevos empleos en 2019 y en 2020 esa cantidad caerá por debajo de los 400.000 puestos de trabajo. Esta menor velocidad ya ha sido advertida por el Banco de España en sus últimos informes. En este sentido, el Ejecutivo calcula que el empleo en 2018 aumentará un 2,5%, lo que ya supone tres décimas menos que en 2017. Esa tasa caerá al 2,3% en 2019; un 2,1% en 2020 y el 2% en 2021.

La consecuencia de esta revisión implica que en el cuarto trimestre de 2018 -en términos de Encuesta de Población Activa- el número de ocupados será de 19,47 millones. Esa cifra se elevará a los 19,91 millones en 2019 (frente a los 20 millones del plan anterior) y los 20,31 millones en 2020 (frente a los 20,5 millones anteriores).

Pero el Gobierno también ralentiza el ritmo de la reducción del desempleo. En concreto, prevé que el paro disminuya hasta el 15% en 2018 y en 2020 la tasa se sitúe todavía en el 12%, cuando en el anterior programa de estabilidad contemplaba un nivel del 11,2% para ese ejercicio. Esto supone una estimación de 200.000 parados más que en el plan anterior . En 2021 proyecta un paro del 10,7%.

En cualquier caso, el ministro de Economía, Román Escolano, valoró que el Gobierno cumplirá con el objetivo de conseguir los 20 millones de ocupados en esta legislatura. En este sentido, destacó la previsión de crear de 1,7 millones de empleos en el periodo 2017-2021. «Mientras no recuperemos la tasa de empleo antes de la crisis la labor del Gobierno será incompleta», admitió, algo que teniendo en cuenta el plan de estabilidad aprobado ayer no se cumplirá antes de 2021, ya que la tasa de paro seguirá siendo superior al 8% previo a la crisis.

Crecimiento «sostenido»

Asimismo, Escolano presumió de las «buenas perspectivas de la economía española». En concreto, el Gobierno mantiene la estimación de un avance del PIB del 2,7% ese año (la cifra fue revisada al alza en la presentación de los Presupuestos). Una cifra que ya ha sido superada por las estimaciones de otros organismos como el FMI, que apuesta por un incremento del 2,8% para este curso. En cualquier caso, el plan de estabilidad constata una senda de moderación del PIB cada vez más acusado. En ese sentido, estima que el crecimiento será del 2,4% en 2019 y del 2,3% en 2020 y 2021. «Es una senda de crecimiento sostenido, equilibrado y de creación de empleo basado en unas hipótesis prudentes y conservadoras», explicó.

Esta ralentización de la economía es consecuencia de un menor peso de la demanda interna por la disminución del consumo de los hogares. Además, el sector exterior también contribuirá en menor medida al PIB a pesar de que las exportaciones seguirán creciendo a ritmos superiores al 4% durante toda la serie. Las importaciones también crecerán más del 4% en ese periodo.

Asimismo, Escolano valoró que el «sólido» crecimiento de la economía no se traduce en un alza de los precios e incluso recordó que este año la tasa puede ser «ligeramente por debajo» de la media europea, algo que beneficia a la competitividad de las empresas españolas. En detalle, el deflactor del consumo privado crecerá un 1,4% este año, un 1,6% en 2019, un 1,7% en 2020 y se situará en el 1,8% en 2021.

Por su parte, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, relativizó el impacto que la crisis en Cataluña ha provocado en el crecimiento económico. Así, aunque reconoció que la incertidumbre «ha perjudicado a la recuperación económica de España», explicó que estos efectos se han «limitado al mínimo posible» por la actuación del Gobierno. En cualquier caso, el titular de Hacienda destacó que el impacto ha sido mayor en la economía de la región, ya que antes del referéndum del 1 de octubre Cataluña se situaba a la cabeza del crecimiento económico del país y ahora se encuentra creciendo por debajo de la media estatal.

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