El Gobierno se muestra rotundo: «Es hora de subir los salarios en España»

La ministra Báñez pide a sindicatos y patronal que cierren «cuanto antes» el acuerdo sobre la revalorización para 2017, que está atascado

LUCÍA PALACIOS

madrid. El Gobierno piensa que «es hora de subir los salarios en España». Así lo manifestó ayer la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, durante una rueda de prensa. No se trata de la primera vez que aboga por mejorar los ingresos de los trabajadores, pero esta vez ha sonado si cabe con más rotundidad y como una clara advertencia a las organizaciones empresariales, que se encuentran inmersas en una negociación con los sindicatos para la subida salarial de 2017 que permanece estancada desde principios de abril.

«Es el momento de que los salarios suban con la fortaleza de la recuperación del empleo»», advirtió Báñez, para a continuación dirigirse directamente y sin tapujos a los agentes sociales: «Animo desde aquí a los sindicatos y a las patronales para que con responsabilidad y compromiso cierren cuanto antes esa subida de salarios que se acompase a la recuperación de la fortaleza del empleo». Y lo hizo precisamente el día en que los datos de junio reflejan un crecimiento del empleo interanual en torno al 3,8%, lo que no quiere decir que desde el Gobierno pidan incrementos cercanos a esta cifra, puesto que ni siquiera lo hacen las organizaciones de los trabajadores.

UGT y CC OO defienden una subida salarial para este año que va entre un mínimo del 1,8% y un máximo del 3% y piden introducir una cláusula vinculada a la inflación para impedir que en ningún caso los salarios pierdan poder de compra. CEOE y Cepyme, por su parte, mejoraron el pasado abril su primera propuesta y accedieron a poner un incremento mínimo del 1% y un máximo del 2%, que podría crecer medio punto adicional dependiendo de la productividad de la empresa y del sector. Y ahí es donde las negociaciones permanecen estancadas, sin ni siquiera haberse celebrado una reunión entre ambas partes para discutirlo, pues a los sindicatos les parece insuficiente esta propuesta y la patronal de momento no da su brazo a torcer.

Sin embargo, el presidente de la CEOE, Juan Rosell, que en alguna ocasión ha abierto la puerta a ceder «un poquito», se mostró firme en las últimas horas: «Nosotros hemos hecho una propuesta a los sindicatos de una subida de entre el 1% y el 2,5%, por tanto, si no la aceptan, serán ellos quienes tendrán que dar explicaciones a los suyos a final de año». Pese a este ultimátum, Rosell coincidió con el nuevo líder de CC OO, Unai Sordo, en que hay que cerrar el acuerdo «sí o sí» en julio: «El nuevo secretario general de CC OO ha fijado el mes de julio y no lo voy a contradecir», apuntó.

Pese a este aparente distanciamiento, fuentes de los sindicatos deslizan que el acuerdo está cerca y que podría cerrarse en una horquilla entre el 1,2% y el 2,5%, con una cláusula salarial que solo se activaría si la inflación superara el 2%, algo improbable porque la previsión del Gobierno es terminar 2017 con un incremento del IPC del 1,6%.

Aun así, los salarios estarían lejos de recuperar el poder adquisitivo perdido con la crisis, ya que mientras la inflación aumentó un 8,4% entre 2008 y 2014, los sueldos cayeron un 0,7%, según el INE.

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