El euro acelera: ¿seguirá ganándole la partida al billete verde?

Muchos expertos anticipan que seguirá al alza, aunque algunos prevén que se tome un descanso y un tercer grupo avanza un recorte

CRISTINA VALLEJO MADRID.

El euro gana más de un 8% frente al dólar este año. Además, sube respecto a las principales monedas del mundo, a excepción del peso mexicano. Según Daniel Pingarrón, analista de IG, su fortaleza se debe, en un 30%, a la debilidad que están mostrando los datos económicos americanos junto a la pérdida de confianza en que Donald Trump saque adelante sus planes fiscales.

El otro 70% obedece a los indicadores macroeuropeos, mejores de lo previsto, así como a lo que el mercado interpretó de las últimas declaraciones de Mario Draghi sobre la fortaleza de la Eurozona y la normalización monetaria. Si éstos son los argumentos para explicar por qué el euro ha subido tanto, desde niveles de 1,04 dólares hasta superar la cota de 1,14 unidades hace pocos días, ¿qué puede ocurrir de ahora en adelante?

Roberto Ruiz-Scholtes, de UBS, comenta que se puede ir hasta el nivel de 1,16 unidades a finales de año, para alcanzar las 1,20 a mediados de 2018. Pero advierte de que en el cortísimo plazo podría sufrir una corrección. Explica que el mercado monetario americano no descuenta ni siquiera dos subidas de tipos hasta finales del próximo año. Poco a poco, el tipo de cambio deberá hacerse a la idea de que el endurecimiento monetario americano será mayor.

Así, apunta dos citas: el encuentro de banqueros centrales de Jackson Hole a finales de agosto y la primera reunión de política monetaria de la Fed, en septiembre, cuando la institución puede anunciar la reducción del balance, o bien acometer otra subida de tipos. Ello puede llevar la relación euro-dólar hasta 1,12 unidades. A partir de ahí, como el BCE también va a ir reduciendo las compras de bonos e irá preparando el terreno para subir los tipos entre finales de 2018 y principios de 2019, el euro volvería a subir, según Ruiz-Scholtes.

A 1,20 pasando por 1,10

Miguel Ángel Rodríguez, de Shiagine Investment Advisors, también ve un euro que se corregirá a corto plazo, quizás hasta 1,10, para volver a repuntar cuando el mercado se convenza de que en Europa también se van a ir retirando los estímulos. Para final de año, cree que puede ir hasta 1,17-1,18, para superar más adelante el 1,20 y llegar hasta 1,24 unidades.

Según Manuel Domínguez-Blanco, de Moneycorp, una de las claves está en que el euro desde 2015 se ha estado moviendo entre 1,03 y 1,15. Si rompiera este último nivel al alza en cierre semanal o mensual, se podría ir a 1,20 unidades. Apunta, además, que el dólar-libra puede dar pistas respecto a lo que puede hacer el euro: si se coloca por encima del cambio 1,30 significará que el mercado se vuelve muy partidario de las divisas cíclicas, entre las que está el euro.

Rodrigo García, de XTB, también ve al euro alcista, pero cree que ello responde al típico fenómeno de comprar con el rumor y vender con la noticia. Ahora el mercado se anticipa a las subidas de los tipos europeos y cuando Mario Draghi dé indicaciones precisas de sus planes, por ejemplo en la reunión de principios de septiembre, se podría revertir su subida. Por eso prevé una moneda al alza a corto plazo, para luego retroceder.

Asimismo, y como Domínguez-Blanco, también indica pistas que pueden dar otros indicadores, como el Euro Index: si llega a 96, el tipo de cambio con el dólar podría alcanzar las 1,18 unidades. En esta última cota sitúa este experto el techo de medio plazo para el euro. Su freno para ir por encima de esos niveles estaría en el poco atractivo 'carry-trade' que ofrece: el rendimiento de los activos en euros continúa siendo muy reducido en comparación con otros.

Los analistas que creen en la fortaleza del euro, ¿contra qué otras monedas aparte del dólar lo ven apreciándose? Rodríguez comenta que contra la libra, a medida que se vaya negociando el 'brexit' y se vayan debilitando los datos económicos del Reino Unido. Así, cree que puede llegar a la paridad. Frente al yen, el fortalecimiento del euro, de seguir, será fugaz porque Japón ha avanzado en el cumplimiento de objetivos de inflación y los estímulos podrían reducirse. Además, señala que el euro puede ganarle posiciones al dólar de Canadá y al australiano.

Cómo pesa en la Bolsa

Hay expertos que aconsejan preparar las carteras para la subida del euro, como Stéphane Monier, de Lombard Odier, reduciendo la exposición al dólar, o como apunta Ignacio Muñoz-Alonso, de Inversis, cubriendo las posiciones que se tengan en billete verde. Pero ¿podríamos ver un deterioro de las Bolsas europeas porque se aprecie el euro? Según Domínguez-Blanco, no tendría que hacer daño ni a la economía ni a la renta variable, dado que es una divisa cíclica que se movería al alza con todos los demás activos de ese tipo. Para Miguel Ángel Rodríguez, si bien a la Bolsa no le afectaría, porque para aprovechar el tirón del euro los inversores entrarán también en acciones europeas más que en bonos -ahora un activo de riesgo-, económicamente sí puede ser un elemento restrictivo.

Daniel Pingarrón incide en que las Bolsas europeas no están muy correlacionadas con la divisa. Así, afirma que entre enero y mayo de este año la moneda subió de 1,035 a 1,12 y ello no impidió las subidas en la Bolsa europea. Según García, la apreciación que contempla para la divisa comunitaria entra dentro de los niveles de cobertura que hacen las empresas.

Sí es cierto, no obstante, que en los últimos días el euro ha subido y las Bolsas han bajado, mostrándose especialmente vulnerable el Dax alemán. Quizás ello tiene que ver con que, en opinión de Ruiz-Scholtes, una moneda fuerte sí puede convertirse en un cierto lastre para la Bolsa europea, porque el margen de sorpresas positivas en los beneficios de las compañías puede ser más limitado.

¿Y si cae el euro?

Los inversores que crean que las Bolsas europeas sí son sensibles a la divisa también tienen analistas que creen que el euro no debería fortalecerse más. Así, Pingarrón comenta que, desde los niveles actuales, el euro tiene más margen de caer que de subir. De hecho, estima que puede volver a niveles por debajo de 1,10 en un corto periodo de tiempo, en alrededor de tres meses. En cualquier caso no prevé cambios de calado en la política monetaria del BCE, mientras que sí que cree que la Fed seguirá con las subidas de tipos y anunciará medidas para la reducción de su balance.

De la misma opinión es Martin Arnold, de ETF Securities. Por un lado, dice que el dólar estaría haciendo ya suelo para luego registrar un 'rally' en la segunda mitad del año, especialmente contra el euro y contra el yen, dado que cree que la Fed va a adoptar una política más agresiva contra la inflación. Por otro lado, señala que el euro se ha inflado en exceso y, por ese motivo, opina que se enfrenta al riesgo de un rápido descenso si es que el BCE sigue siendo conservador en sus próximas actuaciones. Ante ello este analista cree se está poniendo en precio algo que podría no ocurrir a corto plazo, esto es, el anuncio del recorte de compras mensuales.

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