España lucha contra el arancel a la aceituna negra

EE UU impuso una tasa media del 21,6% a la importación de este producto acusándolo de competencia desleal

D. VALERA

madrid. Aunque las tasas que EE UU pretende imponer al acero y al aluminio han desatado una importante tormenta internacional por sus consecuencias en la economía, no son los primeros aranceles que el presidente Donald Trump aprueba en su mandato. De hecho, España lleva varios meses luchando ya para convencer a Washington de que retire un arancel medio del 21,6% impuesto de manera provisional a la aceituna negra española. El Gobierno estadounidense argumenta que el gravamen se debe a la competencia desleal por las subvenciones recibidas. Algo que el Ejecutivo español rechaza.

En 2016 España exportó 32 millones de kilos de este tipo de aceituna por valor de 70 millones, según datos de la Asociación Española de Exportadores e Industriales de Aceitunas de Mesa (Asemesa). Mientras el Gobierno negocia con EE UU la retirada de ese arancel y no descarta acudir a la Organización Mundial del Comercio -algo que le reclaman con insistencia los productores-, la Comisión de Industria, Economía y Competitividad del Senado aprobó hace unos días por unanimidad una resolución impulsada por el PSOE de apoyo al sector y en contra de la medida proteccionista.

Unos aranceles que puede suponer pérdidas de entre 300 y 750 millones en las exportaciones durante la próxima década, según señaló el portavoz socialista en la comisión, José Caballos. De hecho, este gravamen afectaría a 350 empresas que dan trabajo a 8.000 personas. La resolución «rechaza los aranceles» impuestos por EE UU e insta al Gobierno a trabajar junto a la Comisión Europea y las empresas afectadas «en la defensa y sostenimiento del marco legal de las ayudas previstas por la Política Agraria Común de la Unión Europea.

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