España, a la cabeza en la reducción del paro, a costa de un empleo de peor calidad

La OIT denuncia que la alta temporalidad, los bajos salarios y el trabajo a tiempo parcial son los factores que pasan factura al mercado laboral

LUCÍA PALACIOS

madrid. Ahora que España crea empleo a un buen ritmo -más de 600.000 durante el año pasado-, la preocupación es la calidad, que deja bastante que desear, como se pone en evidencia en la elevada tasa de temporalidad, en unos salarios cada vez más precarios y en el aumento de los puestos a tiempo parcial. Así lo denunció ayer la Organización Internacional del Trabajo (OIT), al advertir que en España «la reducción del paro se ha conseguido a costa de un empleo de peor calidad».

La OIT estima que en 2018 España, junto con Grecia, volverá a estar a la cabeza de los países que más reducirán el desempleo, en torno a dos puntos porcentuales, hasta el 15,4%. Por el contrario, a nivel mundial la tasa de paro apenas bajará una décima hasta el 5,5%, lo que evidencia que hay un estancamiento en el desempleo, que afecta a 200 millones de personas, según el informe 'Perspectivas sociales y del empleo en el mundo. Tendencias 2018'.

«La recuperación no parece suficiente para resolver la crisis de empleo que existe a nivel mundial», sostuvo Joaquín Nieto, director de la oficina de la OIT en España, quien alertó de que «la economía mundial es incapaz de absorber el conjunto de las nuevas demandas de empleo».

Los lastres son la temporalidad, los bajos salarios y el trabajo a tiempo parcial

Nieto advirtió de que «las políticas no buscan la creación de empleo, sino la sustitución», al tiempo que descartó que pretendan mejorar la calidad del trabajo, sino «fraccionarlo y externalizarlo», lo que conlleva un aumento del empleo a tiempo parcial. Hasta el punto de que en Europa este tipo de trabajos han pasado de representar un 18,7% en 2008 a un 21,6% en 2016, casi tres puntos más. Además, un 30% de los ocupados a tiempo parcial preferiría trabajar a tiempo completo, un porcentaje que España duplica al elevarse por encima del 60%, la tasa más elevada junto a Italia y Grecia.

Así, el 59,8% de las mujeres que trabajaban a tiempo parcial en 2016, en torno a 1,2 millones, lo hicieron por no encontrar un trabajo a tiempo completo, una tasa que se eleva hasta el 67,8% en los hombres, aunque en este caso suman 525.000 trabajadores, según datos del INE. «Esta situación influye de una manera más notable en la calidad del empleo y en la baja remuneración», reflexionó Nieto, quien hizo hincapié en que «no solo hace falta trabajar, sino trabajar a tiempo completo».

No hay recuperación social

«Esto es lo que hace que todavía en España la recuperación económica no se haya traducido en recuperación social», explicó el directivo de la OIT, quien precisó que por eso también la tasa de pobreza sigue siendo alta, incluso la de pobreza laboral, que a nivel nacional ronda el 13%. En el mundo, hay 300 millones de personas que no salen de la pobreza extrema, lo que significa que no disponen de 1,9 dólares diarios para subsistir, mientras que aumenta hasta 700 millones cuando se incluye a aquellos que viven con menos de 3,10 dólares al día.

Nieto puntualizó que en España la creación de riqueza supera a la de antes de la crisis, pero sin embargo hay menos ocupados y los trabajadores ganan menos. «Alguien se está quedando con el excedente de riqueza», denunció, al tiempo que pidió reflexionar sobre qué hacer para que esa riqueza revierta en todos. La propuesta de la OIT es avanzar hacia jornadas completas y salarios más altos, así como mejorar la situación de los trabajadores autónomos, algo que reducirá la pobreza.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos