La Rioja

Inclusión a través del trabajo

Un grupo de trabajadores del Centro Especial de Empleo de Aspace-Rioja en Logroño. ::
Un grupo de trabajadores del Centro Especial de Empleo de Aspace-Rioja en Logroño. :: / Miguel Herreros
  • El Centro Especial de Empleo de Aspace ofrece una oportunidad de inserción a personas con discapacidad

Aspace-Rioja nació en 1982 y desde entonces ha luchado de manera incansable por la mejora de la calidad de vida de las personas con discapacidad, sobre todo de aquéllas con parálisis cerebral. Dentro de ese objetivo global, en 1996 se apostó por la creación del Centro Especial de Empleo. «Se puso en marcha para ofrecer una oportunidad de inserción laboral a las personas que en ese momento estaban teniendo bastantes dificultades para acceder al mercado ordinario», apunta Paloma García Visairas, coordinadora del centro.

Desde aquella apertura, este servicio se ha convertido en un eje fundamental de acción dentro de Aspace-Rioja, que actualmente cuenta con 340 socios. «Es una de las áreas principales de nuestra labor, junto a la de atención y a la asociativa», señala Roberto Sobrino, responsable de ese tercer pilar de acción. «Nuestro centro se convierte en un paso más dentro de un camino hacia la inclusión definitiva de las personas con discapacidad en la empresa ordinaria», apostilla García Visairas.

El Centro Especial de Empleo, que está situado en el polígono Cantabria de Logroño (avenida de Mendavia, 34), se articula en torno a varios grupos principales de labores: manipulados industriales, manipulados postales, valijas y recepción y reciclado de embalajes. Dentro de ellos se incluye una amplia gama de servicios que van desde la recuperación de embalajes hasta la reparación por termosellado de plásticos, pasando por trabajos industriales en fábrica, gestión de correspondencia, marketing directo, gestión de valijas y mercancías, destrucción de documentos, plataforma logística y transportes urgentes o mantenimiento de espacios. Además, se trabaja en la gestión de tres estaciones de servicio, situadas en Baños de Río Tobía, Cenicero y la de 'San Quintín' en la capital riojana.

El centro, levantado sobre una parcela de aproximadamente 3.000 metros cuadrados y con una facturación de 1,4 millones de euros, cuenta con una plantilla media de 90 trabajadores. «Aunque hay ocasiones en las que alcanzamos picos de 200 de los que solo 4 no tienen ninguna discapacidad», apunta García Visairas, quien analiza cuáles son algunas de las bases sobre las que el centro continuará su labor en el futuro. «Queremos ofrecer servicios de un mayor valor añadido para profesionalizar la actividad del Centro Especial de Empleo y equipararlo así lo máximo posible a una empresa ordinaria», expone. «Seguiremos apostando claramente por la calidad», finaliza Roberto Sobrino.

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