La Rioja

La destrucción de empresas en España alcanzó el 9,3% en la crisis

El Rey, ayer, durante la inauguración del Congreso de Empresa Familiar en La Coruña
El Rey, ayer, durante la inauguración del Congreso de Empresa Familiar en La Coruña / EFE
  • La tasa fue superior al 8,8% registrado en la UE en el periodo 2008 y 2014 debido al menor tamaño de las compañías nacionales, según un estudio del Instituto de Empresa Familiar

La crisis se ha llevado por delante miles de empresas españolas. En concreto, la tasa de destrucción de compañías alcanzó el 9,3% durante el periodo 2008-2014, frente al 8,8% de la media de la UE. Sin embargo, la brecha se agrava si se compara el saldo neto, es decir, la diferencia entre sociedades creadas y destruidas en esos años. Así, en el caso español fue negativo (-1,2) mientras que en la zona comunitaria se mantuvo en cifras positivas (0,9%), según el avance del estudio 'La dimensión empresarial como factor de competitividad' presentado hoy en la segunda jornada del Congreso de la Empresa Familiar.

Ese peor comportamiento de las empresas españolas está muy relacionado con el menor tamaño de las mismas en comparación con las compañías europeas. Esto dificulta su capacidad para resistir las dificultades económicas. “En crisis una empresa grande tiene más capacidad para hacerlo frente y buscar recursos”, ha explicado Juan Corona, director general del Instituto de la Empresa Familiar (IEF).

En este sentido, de las 3,2 millones de empresas activas en España el 55,4% no cuentan con asalariados. Además, un 40,3% son microempresas y el 4,2% son pymes. De esta forma, sólo el 0,16% son grandes empresas, según el estudio. Esto también repercute en el número medio de trabajadores por compañía, que en España es la mitad que en la UE.

El menor tamaño también influye en la productividad. De hecho, las empresas españolas inferiores a los 250 empleados aportan un valor añadido por ocupado inferior a la media de los principales países europeos. Sin embargo, las compañías con más de 250 trabajadores se sitúan en niveles similares al de Francia y muy cerca de Alemania.

También la longevidad de las empresas españolas es más corta que las europeas. A los tres años de vida desaparecen la mitad, mientras que en la UE aguantan de media cuatro años. Asimismo, según el informe la internacionalización de las pymes españolas es de 20,4% frente al 27% registrado entre los socios comunitarios. La diferencia es todavía mayor en las compañías con más dimensiones, ya que en España tienen presencia en mercados extranjeros el 29% por el 42% de la UE.

Factores para el crecimiento empresarial

Para lograr que las sociedades españolas ganen músculo es necesario un marco fiscal “sencillo, simple, moderado y estable en el tiempo”, según el presidente del IEF, Ignacio Osborne. En su opinión, el sistema impositivo actual es “complejo” y perjudica sobre todo a las pymes porque cuentan con menos recursos para afrontarlo.

Otra de las claves señaladas para impulsar el tamaño de las sociedades fue la calidad del capital humano. “Hay una relación clarísima entre mejores niveles educativos y de formación y mayor tamaño de las empresas", ha explicado Osborne. En este sentido, el responsable del Instituto de Empresa Familiar ha recordado la necesidad de que se alcance un pacto de Estado en esta materia, algo que llevan reclamando años. Asimismo, también ha lamentado que pese a los millones de euros invertidos en educación no exista una “vocación empresarial” asentada en la sociedad.

El responsable del IEF también ha considerado necesario “simplificar” el sistema de administraciones públicas para ganar en eficacia. “Si no abordamos este asunto la burocracia seguirá siendo un lastre para que las empresas puedan crecer más”, ha aseverado. En este sentido, ha pedido una mayor participación de las compañías en la gestión pública y facilitar a los ciudadanos la “capacidad de elección” de este tipo de servicios.

Asimismo, Osborne ha señalado como otro reto el funcionamiento del mercado de trabajo al calificar como “no asumible” una tasa de paro tan elevada. Por último, otra de las claves para ayudar a crecer en tamaño a las empresas tiene que ver con unos mercados financieros saneados. “Cuanto mayores son las empresas, mayor es su capacidad para invertir en investigación, también mejora su productividad o el acceso a los mercados”, ha sentenciado.