La Rioja

Especializados e innovadores

Joseba Almaraz y Santiago Garde en la sala de barricas de la bodega junto a sus mejores vinos. ::
Joseba Almaraz y Santiago Garde en la sala de barricas de la bodega junto a sus mejores vinos. :: / María Félez
  • Los vinos de Bodegas del Medievo, de Aldeanueva de Ebro, nacen a partir de la aplicación de sus proyectos de I+D

  • La bodega riojabajeña apuesta ahora por blancos con uvas de tempranillo, sauvignon y chardonnay

La innovación en el mundo del vino de Rioja tiene nombre antiguo. Y es que bodegas del Medievo no deja de renovar en sus vinos. Ilusión, apego a la tierra y empuje comercial animaron a un grupo de agricultores y comercializadores a fundar Bodegas del Medievo allá por 2002.

Ideas nuevas con cepas antiguas de agricultores con la experiencia de tres generaciones. Tradición y vanguardia se dan la mano en estas bodegas con vinos bien conocidos, como Tuercebotas o Notas del Medievo, que ya están posicionados en el difícil pero apetecible mercado chino. Nuevas tecnologías y proyectos de innovación que han ido dando lugar a sus vinos. «Prácticamente todos ellos nacen de alguno de los proyectos de innovación que hemos realizado a lo largo de estos años», recuerda Joseba Almaraz.

«Los primeros proyectos de I+D fueron relacionados con los blancos, buscando cuáles eran las mejores variedades que se adaptaban a nuestras tierras», explica. De ahí nacieron algunos de sus mejores caldos blancos. Variedades como sauvignon o chardonnay que están dando un nuevo color al vino riojano. «La Rioja perdió tres años cruciales en el mundo del vino blanco, pero ahora vamos a por todas», asegura su enólogo, Santiago Garde, que está convencido de que La Rioja puede hacer vinos blancos tan buenos o mejores de los que podemos encontrar en cualquier otra denominación. Ahora la bodega elabora en torno a 156.000 litros de blanco, el 15% de su producción total. «El mercado pide blanco porque es el vino más solicitado por la gente joven, es por ahí por donde debemos entrarles y conseguir que luego beban nuestros tintos», explica. El mercado busca cosas nuevas y ellos saben dárselas con un plus de calidad y tradición.

100% graciano

Después llegarían los proyectos relacionados con el graciano. «Todo el mundo se había ido por el tempranillo y nosotros pensamos que si nuestros abuelos utilizaban el graciano era por algo», comenta demostrando que se pueden conseguir gracianos monovarietales excelentes. Unas uvas de ciclo largo que se adaptan a la perfección en Aldeanueva de Ebro. Así nació Tuercebotas, un vino elaborado con uvas 100% graciano y recogidas manualmente en la finca 'Las Cáscaras', en un suelo aluvial, pedregoso y muy profundo que aporta al vino una mineralidad característica. «Es una variedad complicada de cultivar que prácticamente estaba desapareciendo en La Rioja», cuentan.

«Nuestra idea es buscar cosas nuevas. En La Rioja no hay nadie que haga un tempranillo malo pero hay que ir buscando diferentes variedades, que es lo que pide el público», explican. Además se especializan enseguida. «Hay que ser más rápido que los demás en producir vinos de alta calidad», comenta Joseba. Se trata de partir de la tradición, pero sin dejar de innovar cada día.

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