La Rioja

Vinos con sabor a Ábalos

Sala de barricas de Solabal, una bodega nacida en 1988 de la unión de doce viticultores de Ábalos. :: miguel herreros
Sala de barricas de Solabal, una bodega nacida en 1988 de la unión de doce viticultores de Ábalos. :: miguel herreros
  • La bodega, que ha vivido dos ampliaciones desde su fundación, aglutina 130 hectáreas de viñedo propio

  • Solabal nació en 1988 tras la unión de doce viticultores pertenecientes a tres familias del municipio riojalteño

La historia de Bodega y Viñedos Solabal se remonta a 1988. Fue entonces cuando, según explica Iñigo Peciña, doce viticultores de Ábalos unieron sus fuerzas para emprender un futuro en común. «Pertenecían a tres familias del pueblo y contaban con una larga trayectoria como elaboradores de vino en pequeñas bodegas», cuenta el responsable del área comercial de la bodega.

Hasta ese momento, todos ellos caminaban por separado, pero a partir de entonces iniciaron ese nuevo camino juntos, impulsados por varias razones. «Por un lado, se hacía cada vez más difícil para ellos elaborar dentro de esas bodegas de pequeño tamaño que estaban situadas en el centro urbano del municipio», expone Peciña. «Y, por otra parte, existía una directiva del Consejo Regulador que decía que si no tenías un número determinado de barricas no podías elaborar vino criado», añade.

En la actualidad, Solabal aglutina 130 hectáreas de viña propia, todas ellas situadas en Ábalos. «Eso nos permite, por un lado, garantizar la continuidad de nuestros productos y, por otra parte, no estar sometidos a la compra de uvas a terceras personas», explica Peciña, quien reconoce, además, que la bodega ha experimentado importantes cambios en sus instalaciones desde su estreno hace ya 28 años. «Eso sí, la filosofía sigue siendo la misma que teníamos en el arranque y no es otra que la de vivir dignamente del campo», recalca el responsable del área comercial. «Pero es cierto que se han llevado a cabo dos ampliaciones, que hemos hecho una fuerte inversión en tecnología y que hemos realizado una importante apuesta por el enoturismo», relata Peciña.

Con esta base la bodega de Ábalos elabora ahora mismo tres vinos jóvenes. «Un tinto de maceración carbónica, un blanco y un rosado, todos ellos bajo el nombre 'Muñarrate', enumera Peciña. «Además, tenemos un crianza, un reserva y otros dos vinos especiales, el Vala de Solabal y el Esculle de Solabal, que no se vinifican todos los años, sino sólo aquellos en los que consideramos que van a presentar unos parámetros de calidad adecuados», apostilla.

Esos son, por lo tanto, los productos sobre los que se asienta el presente de Solabal y sobre los que también se articulará el futuro de la bodega. «Ahora mismo, nuestro reto principal para los próximos años es aumentar los mercados de exportación e intentar llegar a aquellos en los que ahora no trabajamos», remata Peciña.