Un plan contra la deslocalización

Tras el sector servicios, el sector industrial es el segundo más importante para la economía riojana; en la imagen, polígono industrial de La Portalada. / Sonia Tercero

El proyecto, surgido del diálogo social, contará con un presupuesto durante sus cuatro años de vigencia de 140 millones de euros

Sergio Moreno Laya
SERGIO MORENO LAYALogroño

Hubo un tiempo en donde desde las instituciones se destacaba la necesidad de que las empresas locales miraran hacia Asia, hacia China más concretamente, para aumentar la productividad para seguir creciendo. Dicho y hecho. El mensaje caló. Y algunos empresarios cogieron sus bártulos en busca del dorado asiático. La crisis aceleró aún más este durísimo proceso de desindustrialización, que también, por supuesto, afectó y sigue afectando a La Rioja.

Diez años después del inicio de la crisis, los gobiernos desandan el camino emprendido hacia China a través de la creación de planes enfocados directamente a la industria, que es la que genera empleo estable y de calidad, para no tener todos los huevos puestos en la misma y única cesta de los servicios. Planes contra aquella salvaje deslocalización, planes para la reindustrialización de La Rioja. Programas que denominan como plan de potenciación de la industria, por ejemplo, para evitar eso de la reindustrialización, que sería como reconocer que hubo una desindustrialización de la región que no se supo parar a tiempo.

ENTREVISTAS

Conseguir un modelo socioeconómico fuerte, dinámico, equilibrado y sostenible en La Rioja es el objetivo que se ha marcado el Gobierno de La Rioja para la redacción del plan presentado esta misma semana relativo a la industria, a la que le reconocen ser una de las principales palancas del desarrollo de las regiones, y más en el caso de La Rioja, destacan en su introducción.

El desafío al que se enfrenta el Gobierno de La Rioja con este plan es importante: desarrollar, fortalecer y consolidar el sector industrial, uno de los principales valores de la economía riojana. Para ello, aseguran en la redacción del plan que es necesario que los sectores tractores de la economía riojana puedan encontrar cuáles son las actividades de alto valor añadido que les permitirán ser más competitivos en un mercado global.

Este Plan, aprobado esta semana por el Consejo Riojano del Diálogo Social, incluye un análisis del contexto económico de La Rioja, unos principios y objetivos; un análisis de los ejes sectoriales de crecimiento y las actividades industriales de alto rendimiento en Europa, España y La Rioja, y sus comparativas.

En este sentido, indica que la industria es la segunda fuerza económica de La Rioja, tras el sector servicios. Su contribución al VAB regional alcanzó el 28,8% del total en 2016, once puntos por encima de la media nacional, y prácticamente, uno de cada cuatro trabajadores se ocupa en la industria (24,8% frente al 13,9% de España).

Los sectores de alta especialización en la industria de La Rioja son metal-mecánico; calzado, caucho y plástico, alimentación; y madera. Estos sectores tienen que encontrar las actividades de alto valor añadido que los haga más competitivos en el mercado, cada vez más complejo y globalizado. Además, como otros sectores en vías de crecimiento europeo, se situarían los sectores Químico; Material eléctrico y el sector de Fabricación de bienes de equipo.

El Plan incluye un mapa de desarrollo industrial de La Rioja, en el que se sitúan los 12 grandes sectores de la industria riojana en función de su peso relativo sobre el conjunto del VAB regional; y entre sus numerosos puntos fija un total de 21 indicadores para saber en todo momento si se están cumpliendo los objetivos que se han establecido en este Consejo Riojano del Diálogo Social. Cuatro año para llevar a 2020, con el reto marcado hace más de un lustro de estar entre las 60 mejores regiones europeas.

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