La economía mantiene el ritmo a final del año pese a la crisis de Cataluña

Fachada de la sede del Banco de España en Madrid. :: Kiko Huesca / efe/
Fachada de la sede del Banco de España en Madrid. :: Kiko Huesca / efe

El PIB avanza un 0,8% en el cuarto trimestre gracias al empuje de las exportaciones, según la estimación del Banco de España

D. VALERA MADRID.

La economía española va camino de sortear el primer impacto de la crisis de Cataluña al mantener el crecimiento del 0,8% del PIB en el cuarto trimestre. Al menos esa es la estimación del Banco de España publicada ayer, que deberá ser ratificada por el INE en las próximas semanas. En concreto, el organismo supervisor considera que los efectos de la incertidumbre provocada por el desafío secesionista -en ese periodo final del año se produjo el referéndum ilegal del 1-O, la declaración unilateral de independencia y la aplicación del artículo 155 de la Constitución- han sido compensados por la buena marcha del sector exterior. Eso sí, el organismo que dirige Luis María Linde constata que la inestabilidad ya ha pasado factura a la economía catalana y advierte de que puede lastrar los índices de la española en 2018 si las tensiones no se resuelven pronto y se prolongan durante el próximo ejercicio, algo bastante factible teniendo en cuenta los resultados electorales del pasado 21 de diciembre.

Si se confirma el avance del PIB un 0,8% entre octubre y diciembre significaría consolidar el ritmo del tercer trimestre y apenas moderar una décima el conseguido en el segundo (0,9%). Una estabilidad que el Banco de España considera una consecuencia de «dos fuerzas que operan en sentidos opuestos». Es decir, por un lado estaría el «fortalecimiento de los mercados de exportación», cuyo comportamiento positivo que se refleja en los récords de ventas de bienes que se producen cada mes y en la contribución positiva al PIB del sector exterior. Una circunstancia que, según el boletín del supervisor, «habría contrarrestado los efectos adversos derivados del aumento de la incertidumbre relacionado con la situación política en Cataluña».

En cualquier caso, el organismo advierte de que el impacto de la incertidumbre por Cataluña puede ser mayor «en el medio plazo», aunque su incidencia final dependerá «de la magnitud y persistencia» de esta crisis. En caso de que la inestabilidad sea transitoria la proyección de pérdida acumulada de PIB desde finales de 2017 hasta 2019 sería de apenas tres décimas porcentuales. Sin embargo, en caso de una agravamiento de la situación y un prolongamiento en el tiempo de la misma, el daño podría alcanzar los 2,5 puntos porcentuales en ese periodo.

Pese a todo, el escenario central de previsiones del Banco de España estima un avance del PIB del 2,4% en 2018 (una décima más que el Gobierno) y del 2,1% tanto en 2019 y 2020. Unas estimaciones más pesimistas que el 2,4% y 2,5% del Ejecutivo. El organismo supervisor justifica esta «pérdida de intensidad» del crecimiento por un efecto neutral de la política fiscal frente a las rebajas impositivas de 2015 y 2016. Asimismo, otros vientos de cola que han empujado a la economía española también perderán fuelle. Es el caso de la política monetaria del BCE con tipos cero que ha permitido unas condiciones muy favorables de financiación que se irán endureciendo.

Impacto en el PIB catalán

Sin embargo, el informe del Banco de España pone de manifiesto que el principal perjudicado por la situación en Cataluña es la propia economía de la región. En este sentido, recuerda que la actividad se ha desacelerado en el último trimestre en mayor medida que el resto de comunidades. Un impacto que se ha notado en el «empleo, turismo y mercado de vivienda». Una de las incógnitas es si se acelerará la fuga de empresas, que desde que se celebró el referéndum y hasta el día 22 de diciembre alcanza las 3.160 (el día después de las elecciones apenas trasladaron su sede 21 compañías). Precisamente, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) estimó ayer que el PIB catalán aumentará un 0,7% en el cuarto trimestre, lo que supone una mejora de dos décimas respecto al anterior proyección.

Una mejora que también se observó en el dato de venta de comercio minorista de noviembre, que en Cataluña aumentó un 1,7% tras el desplome del 3,9% de octubre, según datos publicados ayer. Una remontada que también se produjo a escala nacional. De hecho, la facturación se incrementó un 2,9% en toda España, frente al descenso del 1,2% del mes anterior. Un repunte influenciado por el efecto de compras del 'black friday'.

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