La economía avanza el 0,8% en el tercer trimestre impulsada por la inversión

Cadena de montaje de la fábrica de Ford en Valencia. :: efe/
Cadena de montaje de la fábrica de Ford en Valencia. :: efe

El avance del PIB en el tercer trimestre es una décima inferior al anterior, pero mantiene el ritmo del 3,1% interanual

D. VALERA

madrid. La economía española mantuvo la tendencia positiva en el tercer trimestre con un crecimiento del 0,8%. Un avance que supone una ligera moderación por el menor empuje del sector exterior, que aportó cuatro décimas menos, pero que sirve para seguir con un ritmo superior al de finales de 2016, según los datos de contabilidad nacional publicados ayer por el INE. De esta forma, la economía siguió con una considerable velocidad de crucero en el tercer trimestre impulsada por una nueva variable como es la inversión, que toma el relevo del consumo de los hogares como motor. Gracias a este empuje el PIB logró esquivar la inestabilidad catalana, aunque es cierto que la tensión independentista no se disparó hasta octubre, por lo que su impacto se tendrá que evaluar en los datos del último trimestre del año. De hecho, el PIB avanzó un 3,1% en tasa interanual.

La clave para mantener la fortaleza económica vino de la mano de la demanda nacional, cuya aportación al PIB se incrementó cuatro décimas al pasar del 2,3% al 2,7% en tasa interanual. Dentro de esta variable el empuje se produjo en la formación bruta de capital fijo, es decir, la inversión, que registró un crecimiento del 5,4%. Esto supone una aceleración significativa de 1,6 puntos. Un comportamiento que denota la mejora de la actividad económica en algunos sectores como la construcción, donde la inversión se elevó nueve décimas y avanzó un 4,9%. Por su parte, el consumo de los hogares se mantuvo estable en el 2,4% a la espera del tradicional tirón que registren en el cuarto trimestre por la campaña de Navidad. Además, el gasto de las administraciones públicas presentó una tasa anual del 1%, una décima inferior a la del trimestre precedente. El motor de la demanda interna permitió compensar en el tercer trimestre la ralentización que registró el sector exterior. Su aportación al PIB se redujo cuatro décimas y se situó en el 0,4%. Una desaceleración que se produce a pesar del récord continuo de exportaciones. De hecho, las ventas se incrementaron cinco décimas entre julio y septiembre hasta el 4,9%. Sin embargo, ese ritmo no pudo compensar el mayor avance de las importaciones, que se dispararon 1,7 puntos al pasar de un crecimiento del 2,3% al 4%. Es esta evolución de las compras la que lleva a un aumento del déficit comercial del 40%, sobre todo por el encarecimiento de los productos de la energía como el petróleo. Con estos datos el ministro de Economía dio por «garantizado» un crecimiento del 3,1% para el conjunto de 2017 a pesar de la «fuerte desaceleración» que vivirá Cataluña en el cuatro trimestre. En este sentido, De Guinso adelantó que espera un crecimiento «similar» de la economía española entre octubre y diciembre.

Por otra parte, los datos también mostraron que el empleo en términos de puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo avanzaron un 0,8%, lo que supone una décima inferior a la del segundo trimestre. El empleo creció el 2,9%, lo que implica un incremento de 501.000 puestos de trabajo a tiempo completo en un año.

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