Deloitte se enfrenta a una posible suspensión por dos años

La auditora está acusada de la misma presunta estafa a los inversores de Bankia que el socio que verificó sus cuentas

J. A. BRAVO MADRID.

El único añadido a la lista de acusados que el juez Fernando Andreu dio en mayo, una vez confirmada la exculpación de las antiguas cúpulas del Banco de España y la CNMV al considerar la Audiencia Nacional que no dieron «carta blanca» a los presuntos desmanes de Rodrigo Rato y su directiva, es la inclusión en el banquillo de la auditora Deloitte. La Sala de lo Penal lo hace al creer que junto a su socio Francisco Celma, ya imputado por ser quien revisó las cuentas aparentemente irregulares de Bankia y BFA, «constituyen la misma unidad jurídica». Por tanto, cabe poder acusar a ambos de un delito de falseamiento contable por complicidad con los antiguos administradores. De Celma, en concreto, constata que fue él quien «analizó, verificó y dictaminó la corrección y la veracidad de las cuentas». Asimismo, advierten de que sin esas actuaciones «las autoridades reguladoras y supervisoras no hubieran permitido» que el banco operara en el parqué.

Estiman que «no pueden prosperar» las alegaciones del auditor, quien esgrimía que él era «tan fiscalizador externo de la actuación de los administradores en función de su formulación de las cuentas como el propio Banco de España», al que se ha eximido de responsabilidad. «Y con el plus añadido», se quejaba, de que el supervisor «tenía a la entidad sometida a un seguimiento continuado, con presencia y control».

La acusación popular que representa la Confederación Intersindical de Crédito (CIC) pide para Deloitte una multa de un millón de euros y «la prohibición de realizar la actividad de auditoría durante un período de dos años».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos