CaixaBank da por «normalizada» la recuperación de depósitos por Cataluña

Jordi Gual respalda el traslado porque sirvió para revertir la fuga de fondos en un año en el que el grupo ganó un récord de 1.684 millones

JOSÉ M. CAMARERO VALENCIA.

La huida de ahorros que sufrió CaixaBank como consecuencia del referéndum independentista del pasado mes de octubre se encuentra ya «en absoluta normalidad», después de que el banco sufriera una millonaria sangría de depósitos en los días posteriores a la consulta del 1-O. En el último trimestre del año pasado, la entidad perdió 737 millones de euros de imposiciones a plazo, lo que supone una reducción del 2,6% con respecto al trimestre anterior. Sin embargo, el consejero delegado del grupo, Gonzalo Gortázar, considera que este drenaje «es inmaterial».

El número dos de la entidad señaló ayer que la fuga de depósitos «se ha revertido» una vez transcurridas las semanas de más tensión sociopolítica de octubre. Tres meses después de aquel convulso capítulo, el presidente de la corporación, Jordi Gual, da por superado este problema. Ayer aclaró que el proceso de recuperación de ahorros comenzó exactamente el día siguiente a la decisión de trasladar la sede social de CaixaBank a Valencia, donde también se encuentra fijada ya su sede fiscal. «Si eso ocurrió un viernes», explicó (el consejo optó por el traslado el día 6), «la reversión si inició el lunes siguiente», es decir, el 9 de octubre.

Gual respalda la decisión de mover el domicilio jurídico al considerar que «fue una decisión acertada, aunque difícil». El presidente incidió que «más allá de las cuestiones emocionales está la cuestión de la seguridad de los depósitos». Y entre ambos factores, primó este último porque «las obligaciones de cualquier entidad financiera» es garantizar la liquidez en el marco del BCE.

En 2017, CaixaBank perdió 12.310 millones en depósitos a plazo de los clientes, lo que para Gortázar «no es especialmente significativo».

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