Bruselas tendrá la última palabra sobre el cierre de las centrales de carbón

A. LORENTE

bruselas. En una esquina del cuadrilátero, el Gobierno español arropado por los ejecutivos de Asturias y Castilla y León. En la otra, Iberdrola y su combativo presidente, Ignacio Galán. Como se evidenció en la reunión celebrada el jueves y que acabó como el rosario de la aurora, nadie se rendirá. Tan cierto como que nadie ganará por KO. Todo se dirimirá a los puntos con la Comisión como árbitro del conflicto. ¿Deben seguir abiertas las dos últimas centrales térmicas de carbón de Iberdrola, que la firma quiere cerrar? El Ministerio de Energía, liderado por el no menos combativo Álvaro Nadal, está maniobrando para obligar a la eléctrica a dar marcha atrás, pero al final, como siempre, será Bruselas la que tenga la última palabra. Así lo advirtió ayer el comisario de Acción por el Clima y Energía, Miguel Arias Cañete, quien explicó que los técnicos están analizando el contenido de la controvertida propuesta elaborada por el ministerio.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos