El FMI alerta de que la población activa en España caerá al 50% por el envejecimiento

Pensionistas en una de las concentraciones en defensa de unas pensiones dignas y de su actualización con el IPC. :: luis tejido/
Pensionistas en una de las concentraciones en defensa de unas pensiones dignas y de su actualización con el IPC. :: luis tejido

Estima que para 2050 esta tasa bajará ocho puntos y recomienda medidas de conciliación y evitar las prejubilaciones para corregir la tendencia

DAVID VALERA MADRID.

El envejecimiento de la población tendrá un significativo impacto en el mercado laboral de las economías avanzadas. Y España se encuentra entre los países más afectados por este fenómeno demográfico, según las estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) recogidas en un informe publicado ayer. En concreto, el organismo prevé que si no se toman medidas adicionales la tasa de actividad (las personas en edad de trabajar que quieren hacerlo) en España apenas alcanzará el 50% en 2050, lo que supone una importante reducción respecto al 58,8% registrado en 2017. Una caída de ocho puntos que es superior al descenso medio de 5,5 puntos porcentuales que proyecta para una economía avanzada en este índice en los próximos 30 años. De esta forma, España se encuentra entre las peor paradas junto a Bélgica, Francia, Italia y Portugal, países que tienen en común el aumento de la esperanza de vida y la baja natalidad.

La tasa de actividad (que incluye a las personas ocupadas y a los parados) alcanzó en España el 60% en 2008. Sin embargo, a partir de 2014 el índice empezó a reducirse por el mayor incremento del número de pensionistas respecto a personas que se incorporan al mercado de trabajo. Una evolución que está en el centro de los problemas de sostenibilidad del sistema de pensiones. De hecho, el propio organismo que dirige Christine Lagarde ya estimó que España pasará de los 9,5 millones de pensionistas actuales a los 15 millones en 2050. Algo que elevará la factura de estas prestaciones que actualmente ya representan el 40% del gasto presupuestario con una partida de 144.834 millones.

LOS DATOS

8,8
puntos de caída de la tasa de actividad en España desde el 58,8% de 2017 hasta el 50% en 2050.
15
millones de pensionistas es la previsión del FMI para 2050, frente a los 9,5 millones actuales.

Precisamente, para tratar de moderar esta factura el Ejecutivo incluyó en la reforma de las pensiones de 2013 el denominado factor de sostenibilidad que entrará en vigor en 2019 y que vincula el cálculo de la prestación a la esperanza de vida. Una fórmula que provocará una reducción de la pensión y que ha sido criticada por la oposición y es una de las causas de las manifestaciones de protestas de pensionistas en las últimas semanas.

Ante este panorama nada halagüeño el FMI considera positiva la incorporación al mercado laboral de trabajadores extranjeros. «La inmigración puede aliviar la presión del envejecimiento de la población y contribuir a otros beneficios a largo plazo, como un mayor crecimiento y productividad», sostiene en el estudio. Algo que parece complicado de conseguir en un contexto internacional de exaltación nacionalista que se vive en EE UU o en países europeos a través de partidos populistas de extrema derecha.

Beneficio de la inmigración

Consciente de esta situación, el organismo reconoce que la llegada de inmigrantes puede provocar «desafíos y generar un rechazo político», pero también insiste en que «puede ser un beneficio para los países receptores». De hecho, el informe recuerda que la mitad del crecimiento de la población en las economías avanzadas en las últimas tres décadas proviene de la inmigración. «Cualquier esfuerzo para frenar la migración internacional agravaría aún más la presión demográfica», concluye.

El FMI también pone sobre la mesa otras medidas para tratar de mitigar el efecto del envejecimiento de la población en el mercado laboral. Entre ellas apuesta por postergar las jubilaciones de las personas de mayor edad o bien reducir los incentivos de las prejubilaciones o elevar la edad de jubilación. Algo que en España ya se ha hecho al aumentar progresivamente ese límite de 65 a 67 años. En cualquier caso, el estudio considera necesario tener en cuenta que estos cambios no pongan en riesgo a las personas «más vulnerables».

El Fondo también considera que sería positivo abordar cambios fiscales para reducir los impuestos que gravan a los trabajadores, así como «fortalecer» las políticas que mejoran el proceso de búsqueda de empleo para alentar a las personas a seguir trabajando en caso de quedarse en paro. Asimismo, el FMI ve fundamental seguir incrementando la presencia de la mujer en el mercado laboral. Para ello, apuesta por la «efectividad» de las políticas de conciliación.

Entre ellas, ayudas para el cuidado de los hijos o para la educación infantil, así como flexibilidad en el trabajo y un aumento de los permisos de paternidad. En este sentido, el Gobierno prevé en los Presupuestos incrementar las ayudas a las familias numerosas, así como un cheque de hasta 1.000 euros anuales para gastos de guardería a las madres trabajadoras. En cualquier caso, estas medidas parecen insuficientes para frenar el deterioro de la tasa de actividad.

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