La administración tiene 172.000 empleados públicos menos que antes de los ajustes

Desde 2010 hasta ahora el Estado ha perdido casi el doble de efectivos que las comunidades autónomas

DAVID VALERA MADRID.

En mayo de 2010 el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció desde la tribuna del Congreso una serie de recortes ante las primeras amenazas de rescate de España. Una de esas medidas fue la bajada del sueldo de los funcionarios una media del 5%. Desde entonces los ajustes para los empleados públicos se fueron incrementando a la par que la situación económica se deterioró. En 2012, ya con Mariano Rajoy en la Moncloa, se suprimió una paga extra de Navidad y llegó la tasa de reposición cero (salvo algunas excepciones como los Cuerpos de Seguridad del Estado). Esto produjo un descenso del personal. De esta forma, a pesar de la mejora económica de los últimos años, el número de empleados públicos es todavía un 6,4% inferior al que había antes de los ajustes que se iniciaron en 2010. Esto supone 172.861 trabajadores menos que hace siete años, según el último informe de personal de la administración difundido por Hacienda.

En enero de 2017 la plantilla de empleados del conjunto de las administraciones públicas se situó en 2.523.167. Es la segunda cifra más baja desde el comienzo de la crisis en 2008, sólo empeorada por los datos de 2016. Sin embargo, no todos los organismos sufren los recortes por igual. De hecho, la administración estatal ha perdido desde 2010 casi el doble de efectivos que la autonómica (69.147 frente a 38.534). A comienzos de 2017 la plantilla dependiente del Estado era un 11,8% inferior a la de 2010. El mayor recorte de personal está en los propios Ministerios, con una reducción del 20,9% de sus efectivos hasta situarse en poco más de 105.000. También los efectivos de la Seguridad Social son un 12,8% inferiores en 2017 que hace siete años.

El informe pone de manifiesto que la Agencia Tributaria cuenta con un 9,6% menos de personal que en 2010. Un recorte que tanto el Sindicatos de Técnicos de Hacienda (Gestha) como la Organización de Inspectores de Hacienda (IHE) han criticado. El Gobierno aprobó hace apenas unas semanas una oferta de empleo extraordinaria de 2.150 trabajadores para reforzar esta plantilla, algo que desde los sindicatos consideran «insuficiente».

Pero no todas las áreas han sufrido los recortes con intensidad. Algunas, como las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, quedaron al margen de la tasa de reposición cero. Eso ha permitido que durante 2017 sus efectivos sean un 1,3% superiores a 2010.

Sanidad y educación

En cualquier caso la administración central sólo es una parte del total. De hecho, más de la mitad de los empleados públicos corresponden a organismos dependientes de las comunidades autónomas (51%), algo lógico si se tiene en cuenta que de ellas dependen dos pilares básicos del sistema de bienestar como son la educación y la sanidad. Así, el número de trabajadores de esta administración se situó a comienzos de 2017 en 1.307.358. Es decir, un 2,8% menos que en 2010.

Este descenso moderado tiene que ver con la evolución de áreas tan importantes como la de la docencia no universitaria. Su número descendió desde 2010 de forma clara y tocó suelo en 2013 con una pérdida de más de 19.000 efectivos. Sin embargo, desde entonces ha habido una progresiva mejoría hasta el punto de que a comienzos de este ejercicio el personal de este área apenas era un 0,7% inferior al de hace siete años. Algo similar ocurre con los trabajadores del Sistema Nacional de Salud. En 2015 contaba con 14.800 efectivos menos que al inicio de los ajustes, pero la situación se ha corregido en los dos últimos cursos y ya ha recuperado el nivel previo a los recortes.

Sin embargo, desde los sindicatos advierten de que una cosa son los grandes números y otra las condiciones de esos empleos. Y es que precisamente tanto en educación como en la sanidad abundan los trabajadores interinos. Precisamente, el Gobierno ha pactado con los sindicatos una ambiciosa oferta de empleo público que pretende reducir la tasa de temporalidad entre estos colectivos del 25% al 8% en los próximos tres años. De hecho, en 2017 esa oferta alcanza las 67.000 plazas.

Por último, la plantilla de la administración local ha sido la más golpeada por la crisis, con una pérdida del 17,4% de sus efectivos, casi 115.000 trabajadores menos.

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