La Rioja

España, entre los países que menos ayuda ofrecen a los parados para encontrar empleo

  • La OCDE alaba la reforma laboral y recomienda profundizar en ella pero recalca que es uno de los socios peor parados en la mayoría de indicadores

madrid. Una de cal y otra de arena para el mercado laboral. La evolución positiva del empleo en los últimos trimestres ha sido objeto de reconocimiento por parte de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), que también ha alabado la reforma laboral de España, país al que ha puesto de ejemplo de recuperación. Sin embargo, sigue siendo uno de los peor parados en este ámbito dentro de los 35 miembros y uno de sus principales puntos débiles son sus políticas activas de empleo, tal y como se desprende de su informe 'Perspectivas de Empleo 2017'.

Para el 'club de los países más desarrollados', es «vital proseguir el esfuerzo de reforma, en particular, desarrollar y coordinar políticas activas del mercado de trabajo regionales para ayudar a los desempleados a encontrar empleo, así como mejorar la evaluación y el seguimiento de estas políticas». La organización ya resaltó hace dos meses que España dedica el 3,9% del PIB a estas iniciativas frente al promedio del 15% en la OCDE y recomendó que las prestaciones de los parados deben estar «estrictamente supeditadas» a la búsqueda de trabajo.

A nivel global, la OCDE apostó por aumentar la oferta de programas de búsqueda de empleo para los trabajadores desempleados y por «adaptar la protección social» a cambios en el mercado laboral, como el aumento del número de autónomos, la creciente movilidad y el declive de ciertos sectores por la revolución tecnológica. Al tiempo, considera necesario que los sindicatos se involucren y promuevan la negociación colectiva, ya que puede contribuir a que «cambios potencialmente rupturistas» se hagan de forma beneficiosa para los empleados.

Mientras que la tasa promedio de empleo de la OCDE ya ha vuelto a los niveles precrisis en el primer trimestre de 2017, no ha sido así en España, que se encuentra seis puntos por debajo de su nivel de 2007. Se trata del cuarto país con una menor proporción de población empleada, tras Italia, Grecia y Turquía. Al tiempo, es el segundo Estado con mayor desempleo entre los 35 socios, con una tasa de paro del 17,8% en abril de 2017, pese a haber disminuido ocho puntos desde 2013.

Las proyecciones a futuro no son demasiado halagüeñas, puesto que a finales de 2018 España seguirá sin haber logrado los niveles de empleo y desempleo previos a la crisis: el paro se situará entonces en el 15% y la ocupación crecerá hasta el 55,4%, cinco puntos por debajo de la media de la OCDE. El mercado de trabajo español tiende a situarse por debajo de sus socios desarrollados en todos los indicadores, con excepción de la calidad de ingresos y la brecha de género, que está un 1,6% por encima de la media.

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