La Rioja

De Guindos: el Popular «no sabía» que era un banco «zombi»

El ministro de Economía, Luis de Guindos, ayer en el Congreso de los Diputados. :: j. r. ladra
El ministro de Economía, Luis de Guindos, ayer en el Congreso de los Diputados. :: j. r. ladra
  • Critica al expresidente la falta de «concreción» en sus planes y sostiene que la alternativa al rescate solo era el concurso de acreedores del banco

  • El ministro reprocha a Saracho que tras sus intervenciones el valor se desplomaba

Las explicaciones que ayer ofreció el ministro de Economía, Luis de Guindos, ante el Congreso de los Diputados para explicar la crisis del Banco Popular situaron en el centro de su diana al expresidente de la entidad entre febrero y el pasado martes, Emilio Saracho, a quien acusó de provocar la caída de las acciones ante su falta de «concreción» de un plan de futuro viable para la corporación.

De Guindos relató ante la Comisión de Economía de la Cámara baja las escasas intervenciones públicas que realizó Saracho y la posterior caída del valor en la Bolsa. Así, el ministro relató que el 10 de abril el presidente se dirigió a la junta de accionistas del banco para anunciar la necesidad de reforzar capital, bien mediante una ampliación o una operación corporativa. «Pero no detalla un plan de actuación y sus acciones caen un 17%», recordó De Guindos. Lo mismo ocurrió el 12 de mayo, cuando el responsable del banco puso sobre la mesa el inicio de un proceso de venta «y las acciones caen otro 11%», señaló el ministro.

Los reproches del titular de Economía -en ningún momento nombró a Emilio Saracho y sólo se refería a él mediante el cargo que ocupaba- dieron un paso más allá cuando indicó que «a veces no hay nada como estar muerto y no saber que estás muerto». Lo hizo en referencia a la actitud del expresidente sobre la realidad por la que pasaba la firma a la que De Guindos daba por fallecida antes de que llegara el rescate. «El Banco Popular era un zombi», zanjó. Y aclaró que «ahora, dentro de Santander, tiene mucha más posiblidades de competir».

El ministro defendió la actuación del Mecanismo Único de Resolución bancaria comunitario (MUR), del Banco Central Europeo (BCE) y de la ejecución realizada por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) español en toda esta crisis. «No había otra alternativa» a la intervención, según De Guindos. Porque la otra posibilidad pasaba por el concurso de acreedores. Ese proceso «habría llevado a que todos los accionistas hubieran perdido su dinero y los depositantes no hubieran podido retirar sus ahorros».

La opción del rescate por los mecanismos europeos «es infinitamente mejor» porque «no se ha comprometido ningún euro de recursos públicos, ni presentes ni futuros, ni ha habido impacto en la prima de riesgo, ni tampoco contagio al resto del sistema financiero». Aunque De Guindos reconoció que el Santander podrá mantener los activos fiscales diferidos (DTA) -gastos como las provisiones que computan como capital regulatorio para reforzar su solvencia-, tal y como establece la ley de 2013 que ayudó al sector bancario a compensar ese impacto.

El ministro apuntó a la salida masiva de depósitos como el factor que marcó el declive del Popular. En concreto, los reembolsos realizados por «grandes empresas, instituciones e inversores institucionales» a medida que las agencias de calificación recortaban la nota del grupo. «Hay una correlación enorme entre la salida de depósitos y cada una de esas rebajas crediticias que se iban produciendo», indicó. Además, esa situación no solo se dio en las últimas jornadas, sino que la entidad venía arrastrando ese problema desde hacía tiempo. «El BCE determinó la inviabilidad por la salida de depósitos de los últimos meses», desveló.

Buena salud bancaria

El titular de Economía quiso desligar la intervención del Popular con respecto a la que se realizó en 2012 en entidades como Bankia o Catalunya Caixa. Y afirmó que si se ha podido realizar este rescate sin efecto contagio ha sido porque la economía española «cuenta con unos sólidos fundamentos» en cuanto a creación de empleo, crecimiento del PIB, exportaciones o sector inmobiliario. «No hubiera sido posible sin un sistema financiero saneado -indicó-, que tiene buena salud».

Luis De Guindos también reconoció que hace cinco años se tuvo que hacer el rescate «desgraciadamente a costa del contribuyente». Aunque ahora, otros países, como Italia, «no podrían hacer» lo que ha resuelto España por la vía comunitaria sobre la que también admitió son necesarias mejoras en su regulación.

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