La Rioja

Rajoy avisa: «No se puede dar marcha atrás en las reformas»

El presidente Mariano Rajoy, ayer en la asamblea general de la CEOE al lado del presidente de la patronal, Juan Rosell. :: j. lizón / EFE
El presidente Mariano Rajoy, ayer en la asamblea general de la CEOE al lado del presidente de la patronal, Juan Rosell. :: j. lizón / EFE
  • El presidente anuncia que el Gobierno elevará al 2,7% la previsión de crecimiento para 2017 aunque manteniendo la consolidación fiscal

Madrid. «Ahora toca avanzar, avanzar y avanzar». Hasta tres veces lo repitió ayer Mariano Rajoy para dejar claro que, con el fin de que España pueda «mirar el futuro con optimismo", no se puede dar «marcha atrás en las reformas emprendidas porque han funcionado». Éste fue el mensaje que el presidente del Gobierno lanzó en la clausura de la asamblea general de la CEOE, que conmemoró sus 40 años de historia y en donde también anunció que el Gobierno mejorará en dos décimas su estimación anterior de subida del Producto Interior Bruto (PIB) para este año, hasta el 2,7%.

El propio ministro de Economía, Luis de Guindos, ya adelantó a principios de marzo que si el país no cometía «errores» y se mantenía «cierta» estabilidad política, se podría continuar la «inercia» económica de los últimos años con crecimientos anuales de entre el 2,5% y el 3% durante la presente legislatura. En esa misma línea, Rajoy dio un paso más en la posibilidad de volver a alcanzar ese 3% -tanto en 2015 como en 2016 alcanzó una tasa del 3,2%-, aunque dijo que han vuelto a ser «prudentes en nuestras previsiones económicas». Por eso dejó caer que aún queda margen para seguir mejorando, puesto que el 2,7% de crecimiento sigue estando por debajo de la mayoría de los pronósticos.

El Banco de España ya ha estimado que la economía española avanzará un 2,8% este año y el BBVA lo eleva incluso al 3%. El FMI, sin embargo, aún mejorando su previsión anterior la ha situado en el 2,6%, una décima menos de lo estimado ahora por el Gobierno.

El jefe del Ejecutivo pronosticó, además, que el crecimiento económico será «muy positivo» también para los años 2018 y 2019 «si hacemos las cosas bien», lo que llevaría al país a la meta principal de lograr los 20 millones de ocupados en 2020 creando para ello cada año medio millón de empleos. «Ese es el objetivo, se puede conseguir, les pido su ayuda y yo aportaré todo lo que pueda y sepa», prometió Rajoy.

Eso sí, insistió en que para que «se abra una larga etapa de crecimiento y prosperidad» no puede haber «marcha atrás a las reformas, ni freno en las nuevas, porque desandar el camino de las reformas sería tanto como desandar el camino de la recuperación». Un mensaje que más que a los empresarios presentes en la asamblea parecía dirigido a la clase política y a los sindicatos.

De esta forma, se mantuvo en la línea de lo aconsejado esta semana por el FMI respecto a continuar haciendo más reformas. «Aún hay que hacer más», corroboró Rajoy, quien puntualizó que «equivocar las prioridades es uno de los mayores errores que se pueden cometer».

«Debemos seguir con las políticas reformistas y ganando competitividad en todos los sectores», abundó el presidente en su mensaje, incidiendo en que «las reformas emprendidas han funcionado». Y entre ellas quiso resaltar tres especialmente: la laboral, la reestructuración del sector financiero y los cambios en el sector eléctrico.

«Transmitir confianza»

«No podemos quedarnos atrás», concluyó justo antes de hacer hincapié en la necesidad de continuar con las políticas de consolidación fiscal aunque la economía crezca más. «Toca cumplir el objetivo de déficit del 3,1% pactado con Europa y situarnos en 2018 por debajo del 3%, ya que nos jugamos la confianza del país», advirtió, al tiempo que puntualizó que «generar esa confianza para poder obtener financiación y atraer inversiones no es fácil».

Rajoy quiso recordar en ese sentido que alcanzar un déficit público del 4,3% en 2016 -como exigían desde Bruselas- «no fue fácil» y se tuvieron que hacer reducciones de gasto público «muy relevantes».

Sin embargo, se jactó de que ahora el país lleva tres años consecutivos de crecimiento, y al mayor ritmo de Europa, de que en este mes de marzo hay 604.000 afiliados más a la Seguridad Social que hace un año, de que ya nadie habla de la prima de riesgo y de que el crédito fluye con normalidad. Además, se enorgulleció de que «la ganancia de competitividad se plasma en un hecho histórico: cuatro años consecutivos de superávit exterior».

«Todo ha sido fruto de una labor colectiva», sostuvo el jefe del Ejecutivo, quien tuvo palabras de elogio para los empresarios. «Sin la labor de la CEOE la realidad de nuestro país sería muy distinta, y para peor», señaló. Asimismo, también quiso tener un recuerdo para quienes peor lo han pasado durante la crisis, para aquellos a los que aún no ha llegado la recuperación. «No podemos olvidarnos de ellos», avisó.