La Rioja

El futuro de las cajas rurales, pendiente de su reforma legislativa

Aún queda una pequeña parte del sector bancario pendiente de la última reforma legislativa que completaría la transformación que ha sufrido el sector desde que comenzó la crisis en 2008: las cajas rurales o cooperativas de crédito. El Ministerio de Economía «está trabajando» en una propuesta para adaptar sus estructuras a la nueva realidad financiera, inmersa en la Unión Bancaria Europea. Este sector se encuentra formado por las firmas integradas en el grupo Caja Rural -con más de 2.700 oficinas-, además de otras como Laboral Kutxa -País Vasco- o el grupo cooperativo Cajamar. Las modificaciones legislativas previstas podrían pasar por aclarar el tratamiento de las aportaciones de los socios. Hasta ahora, aunque eran consideradas como capital, y por tanto sujetas a fluctuaciones y posibles pérdidas dependiendo de la evolución del negocio financiero, se perciben en muchos casos como si se tratara de depósitos, con la consiguiente imposibilidad de asumir pérdidas. Además, no importaba el volumen de esas aportaciones ya que todos sus socios tiene el mismo peso a la hora de tomar decisiones en el grupo rural o cooperativo. Si se modificasen ambos aspectos, las aportaciones serían estrictamente capital y ése sería clvae a la hora de fijar los sistemas de votación y representatividad corporativa.