La Rioja

Francisco González, presidente de BBVA: «El proteccionismo no es el camino»

El presidente de BBVA, Francisco González, ayer en Bilbao. :: efe
El presidente de BBVA, Francisco González, ayer en Bilbao. :: efe
  • Dedica a la «revolución» digital parte de su intervención en la junta de accionistas y augura la desaparición de muchos bancos y 'startups'

Tras un 2016 marcado por cambios políticos -'brexit' y victoria de Donald Trump en EE UU- y ante un 2017 trufado de riesgos asociados a los populismos, el presidente del BBVA, Francisco González, advirtió ayer de que «muchos países están buscando soluciones fáciles y unilaterales a problemas complejos y globales». Soluciones que pasan por «limitar el libre comercio y el movimiento de personas para proteger producciones o empleos locales», dijo. «Y ese no es el camino», proclamó ante la junta de accionistas del banco que tuvo lugar en Bilbao. González aprovechó la ocasión para, ante la ola de proteccionismo, reclamar «integración económica, no disgregación» y «reformas que den más flexibilidad a las economías y más oportunidades a las personas».

En el ámbito doméstico, alabó el «crecimiento sano» de España, que «está permitiendo crear mucho empleo» y expresó su deseo de que el país «mantenga su liderazgo en Europa». A este respecto, el 'número uno' de la entidad destacó que «el contexto actual de mayor estabilidad política permite que España tenga más voz y más peso en las decisiones clave que Europa ha de tomar este año», así como recuperar «su presencia en Latinoamérica».

Entrando en la materia propia del banco, González se congratuló de que 2016 había sido «un muy buen ejercicio», con un aumento del beneficio del 31,5% respecto a 2015, hasta los 3.475 millones de euros, a pesar de haberse desarrollado en un «entorno complejo». El presidente del BBVA indicó que este resultado se explica por el «crecimiento de los ingresos, el buen control del gasto y los menores saneamientos».

Posteriormente, el consejero delegado, Carlos Torres, los desgranó con más detalle y señaló que, además, la mejoría se debió también a la buena evolución del negocio tanto en México -«un país con una fuerza increíble», según González-, como en Turquía, a pesar del contexto político de ambos países. En España, por contra, sus resultados cayeron un 16% por el impacto de los 577 millones provisionados por las cláusulas suelo -un asunto sobre el que se pasó de puntillas-, además de perder aún otros 595 millones en la actividad inmobiliaria del banco.

El futuro, tecnológico

Donde González volvió a explayarse fue en la transformación digital. Una «revolución», apuntó. El presidente reiteró su vaticinio de que de los más de 20.000 bancos que hay en el mundo «muchos van a desaparecer, igual que la mayor parte de 'startups'», víctimas de un proceso de selección tecnológica.

González hizo un repaso de los 10 años que lleva el banco de «viaje digital» y de los resultados obtenidos, para concluir que «vamos por delante de todos y avanzando a toda máquina». No obstante, reconoció la importancia de la confianza de los clientes y de la reputación, y de los «principios de transparencia, integridad y ausencia de conflictos de interés, que son parte del ADN de nuestro grupo».

Aunque hizo un guiño a los empleados «para los que hay grandes oportunidades en esta casa», recibió críticas durante por parte de los representantes sindicales que tomaron la palabra. A ellos les recordó que mientras entre 2010 y 2015 la reducción de personal en el sector había sido del 23%, en el BBVA sólo fue del 9%.

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