La Rioja

Unos correos «demoledores sin una sola línea de literatura»

  • En sus mensajes internos los inspectores del Banco de España se mostraban «absolutamente contrarios a la salida a Bolsa» de BFA-Bankia

Las decenas de correos y notas internas elaboradas por el equipo de inspectores del Banco de España empotrados en BFA-Bankia contienen algunas perlas sobre sus su situación, en la que veían un panorama «desolador» y unas cuentas «de mierda», que como mucho darían «pan para hoy y hambre para mañana». Incluso se atrevieron a «leer la cartilla» a los responsables de la entidad por su «poca transparencia hacia el supervisor».

Palabras gruesas aparte, la Audiencia Nacional ha preferido centrarse en cuatro correos que, además, tuvieron que ser solicitados de forma expresa por el juez Fernando Andreu al no figurar en la primera remesa de documentación remitida por el BdE. Dos están fechados el 6 y 8 de abril de 2011, y otros tantos el 10 y 16 de mayo del mismo año, esto es, al menos dos meses antes del estreno bursátil del banco, al que eran «absolutamente contrarios».

Para los magistrados su contenido es «demoledor» y, además, no contienen «ni una línea de literatura»; al contrario, son «especialmente contundentes». Por ejemplo, en que no era «viable a medio plazo una estructura como la de BFA (matriz de Bankia) con un pasivo de 21.000 millones de euros... al que hacer frente básicamente con unas acciones valoradas en 9.000 millones».

En consecuencia, avisaban los inspectores, «los ingresos serán menores que los costes por mucha cuenta de resultados que pinten con beneficios». «Pero además de no ser viable económicamente -proseguían en sus mensajes- tampoco lo es financieramente... al final el FROB tendrá que convertir su deuda en acciones de BFA y responder frente a los tenedores de subordinadas y preferentes para evitar que digan que un banco público deja tirados a unos inversores privados minoristas».

«Habremos socializado así las perdidas -preveían entonces- y perdido unos meses/años» por la «cuestionable honradez de sus gestores».