La Rioja

Cómo lidiar con el riesgo político europeo

  • Pueden surgir oportunidades tácticas en bonos, el euro tenderá a depreciarse y las acciones no quedarán al margen de la volatilidad

El riesgo político ya se ha dejado sentir en el mercado. Lo vimos a principios de semana, justo después de que Marine Le Pen desgranara su programa electoral en el primer acto de pre-campaña. Las primas de riesgo, que ya venían ampliándose, se dispararon: la de Francia, hasta máximos desde 2012; la de Italia, hasta los 200 puntos básicos, su nivel más elevado desde 2014, y la de España, hasta los 140 puntos básicos, cota que no se veía desde el 'brexit'. El discurso de Le Pen a favor de la recuperación de la soberanía, incluida la monetaria, puso nerviosos a los mercados, aunque luego se relajaran, al fijarse en los sondeos que dan por segura la victoria de la extrema derecha francesa en primera vuelta, pero su clara derrota en la segunda. A este tipo de movimientos tendrán que acostumbrarse los inversores: a la volatilidad al ritmo que marquen declaraciones y encuestas.

¿Qué hacer en este entorno? Para Borja Gómez, de Inverseguros-Dunas Capital, en el mercado de deuda la incertidumbre seguirá: la corrección en los intereses de la segunda mitad de la semana no será completa. Puede que los inversores se vieran tentados a comprar deuda gala porque, como dice Ignacio Victoriano, de Renta 4, está muy barata. Pero sólo, matiza, si no gana Le Pen. Si fuera elegida presidenta, entonces se convertiría en una deuda cara: su riesgo se dispararía. Moritz Kraemer, de S&P, en declaraciones a The Economist afirmó que Francia se consideraría en 'default' si unilateralmente convirtiera a francos su deuda denominada en euros tras una victoria de Le Pen. Gómez cree que a medida que se acerque la fecha de las elecciones, con la primera vuelta el 23 de abril y la segunda, el 7 de mayo, la tensión se elevará. «Si creemos que el resultado no va a ser negativo, aprovechando el repunte de la curva, se puede comprar con los tipos en máximos a la espera de una corrección luego», explica Gómez. Pero Alfonso de Gregorio, de Gesconsult, advierte de que sí se podrían aprovechar oportunidades, pero sólo de forma táctica, puesto que los tipos van a tender a subir por el propio ciclo económico.

Victoriano añade que, aunque no están cortos de deuda gala, su peso en sus carteras es cercano a cero. Y ha cerrado los cortos en bonos alemanes, dado que son refugios.

El 15 de marzo serán las elecciones holandesas. Según las encuestas, la extrema derecha ganará, aunque no podrá formar Gobierno. «Holanda es un país más pequeño, pero el resultado puede tener un significado simbólico y mover a los mercados», comenta De Gregorio.

El efecto contagio sigue existiendo y éste, como apunta Victoriano, se está viendo en Italia. Aunque también por méritos propios. Este mismo año puede haber elecciones y tres partidos son críticos con el euro. Y persisten los problemas de la banca. Por eso y por su debilidad, Mercedes Cerero, de Ábaco Capital, declara que no tienen exposición a ese país.

Tomás García-Purriños, de Morabanc, advierte de que, por técnico, de perder los máximos recientes en los diferenciales entre Francia y Alemania y entre Francia e Italia, se podrían ir los máximos de 2012. Pero aclara: «No creemos que el escenario actual sea similar, mucho menos con el QE del BCE en marcha».

El contagio no ha llegado a España. O muy poco. Así, Victoriano está en financieros españoles y en los irlandeses. Aunque Gómez tiene claro que si el mercado se preocupara, la curva refugio sería la alemana.

Quien parece que no tiene capacidad de contagiar es Grecia, como apunta Manuel Domínguez-Blanco, de Moneycorp. Si comienza a hablarse de 'frexit', en los titulares vuelve a aparecer el 'grexit': la revisión del tercer rescate se está complicando por las discrepancias entre el FMI y Bruselas y Grecia necesita los siguientes tramos porque tiene vencimientos por más de 7.000 millones en julio. Como dice Gómez, Europa llega siempre a acuerdos a ultimísima hora. Quizás por eso el interés de su dos años haya llegado al 10% no ha salpicado al resto de las deudas.

¿Qué hacer con el euro?

Lo que subyace es, otra vez, el riesgo de ruptura del euro. Para Borja Gómez, el mercado no lo está poniendo en precio, sino sólo la incertidumbre electoral. Aunque hay cálculos sobre lo que podría ocurrir con el euro si Le Pen ganara las elecciones. Según JP Morgan, podría depreciarse un 10% frente al dólar, hasta el nivel de 0,98 unidades. Sería un descenso mayor que el 6% que cayó con las elecciones griegas de 2012. El banco también señala que una victoria de Le Pen no haría inevitable la salida de Francia del euro. «De producirse el peor de los escenarios, no se debería descartar una depreciación del euro en el entorno del 10% o del 15%», comenta García-Purriños, que aclara que no es su escenario, sino más bien que el tipo de cambio se mantenga en el rango 1,05-1,10, «lo que implicaría momentos de cierta tensión seguidos de otros más relajados».

Para Domínguez-Blanco, el euro debe tender a depreciarse contra el dólar y apunta que, en todo caso, el dólar es una divisa refugio y espera que el yen se aprecie frente al euro.

¿Y en Bolsa?

«La cuestión política acaba drenándose a los resultados. Si suben las primas de riesgo, la valoración de empresas baja porque en su cálculo hay que incluir al activo teóricamente libre de riesgo, el bono», comenta De Gregorio. Por ahora, su firma no está tomando muchas decisiones de protección frente al riesgo político, pero podrían plantearse la inversión fuera de la zona euro, en el área del dólar, o cubrir carteras. También apostaría por reducir la 'beta', es decir, valores que amplifican los movimientos de los índices, como los financieros. Luis Lorenzo, de Dif Broker, defiende que sería más conveniente apostar por los títulos más defensivos. «Aunque en un escenario negativo caería todo y el refugio sería la liquidez, valores como Inditex, Iberdrola o Red Eléctrica se comportarían mejor que la banca o que las compañías que más han subido», afirma Lorenzo.

¿Convendría apostar por la Bolsa americana dado que el foco de los problemas está en Europa? Lorenzo afirma que le daría vértigo entrar en los índices americanos ahora que están en máximos. «Porque Europa tenga riesgo no me iría a EE.UU., preferiría apostar por los valores alemanes o por los españoles más defensivos. Una medida apropiada sería la de ser más selectivo en Europa», sintetiza Lorenzo.

Janwillem Acket, de Julius Baer, apunta que ve al mercado defensivo y volátil antes de las elecciones francesas. Pero apunta que si el resultado es favorable, el mercado respirará tranquilo y podría iniciarse un 'rally' en las Bolsas.

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