La Rioja

Las grandes firmas crean más empleo, pero frenan sueldos a pesar de su mayor actividad

Trabajadores de Seat en la fábrica de Martorell. :: afp
Trabajadores de Seat en la fábrica de Martorell. :: afp
  • La retribución media que abonan subió un 0,4% en 2016, cinco veces menos que sus ventas, mientras generaron un 3,4% más de puestos de trabajo

El comportamiento de las grandes empresas ha discurrido en 2016 en paralelo al de la economía, marcando sus mismos pasos: dinamismo en la actividad de los negocios, más trabajadores en plantilla, pero con unos sueldos que no terminan de subir, y que ni siquiera se benefician del repunte de la facturación de esas corporaciones. Durante el año pasado, estos grupos mejoraron un 2,4% su nivel de ventas, lo que supone cinco veces más de lo que incrementaron los salarios entre su plantilla, según el último informe del sector elaborado por la Agencia Tributaria.

El ratio que ofrece la mejor radiografía laboral que mantienen este tipo de empresas es el que se encuentra ligado a la creación de empleo. Durante el año pasado, las grandes corporaciones -aquellas que facturan más de seis millones de euros anuales, según Hacienda- aumentaron su número de trabajadores en un 3,4% con respecto al ejercicio anterior. Ya incluyen en nómina a 4,8 millones de profesionales, frente a los 4,6 millones de 2015.

Este incremento se ha hecho patente durante los últimos 12 meses, con importantes repuntes en la época estival, cuando se alcanzaron los 4,9 millones, una tendencia que continúo hasta el final del ejercicio. La mayoría de sus trabajadores pertenecen al sector servicios (casi 3,8 millones, lo que supone el 77% del total), seguidos por la industria (883.000, un 18%). Estos dos sectores han sido los que más empleo han creado -en especial la actividad de hostelería-, frente a la caída experimentada de la construcción.

Al igual que ha ocurrido en el mercado laboral de España, su índice de empleo ha transcurrido de menos a más en los tres últimos años, en especial durante 2016, frente al incremento del 3,1% de las plantillas en 2015 y del 1,2% en 2014.

Pero esta recuperación laboral no ha implicado un aumento de los salarios, que han permanecido prácticamente planos a pesar de la recuperación. La retribución bruta media de este conjunto de empresas se situó en los 26.226 euros el año pasado, lo que supone un incremento del 0,4% con respecto a 2015.

Se trata de un repunte inferior al que se registró en ese ejercicio, cuando los sueldos subieron un 0,5%. Un año antes caían todavía a un ritmo del 0,4%, tras mantenerse en plano en 2013. Fue en 2012 cuando tocaron fondo al deprimirse un 0,3%, en el peor momento de crisis.

Además, a finales de 2016 se ha roto la tendencia mínimamente alcista al registrarse una caída de sueldos del 0,3%, en diciembre, y del 0,1% en del cuarto trimestre. Esta circunstancia contrasta con los incrementos que había experimentado la masa salarial de las compañías durante los 24 meses previos.

Hostelería, farolillo rojo

La retribución ha crecido en todos los sectores, pero lo ha hecho con especial hincapié en el transporte y comunicaciones, donde han mejorado un 0,8%, frente al pequeño auge del 0,3% experimentado entre las empresas que contratan a más trabajadores, las ligadas al turismo.

Los empleados de las empresas de energía y agua son los que más cobran, al acumular una retribución media anual superior a los 49.000 euros. Les siguen los profesionales de la industria, con un sueldo cercano a los 32.000 euros. Sin embargo, la hostelería vuelve a situarse en el último lugar del ranking de salarios, con un sueldo medio anual que apenas supera los 22.300 euros.

Este comportamiento alcista del empleo, y ralentizado de las retribuciones, se registra en un contexto en el que la recuperación de su actividad ha sido la tónica predominante durante todo 2016. Sus ventas han mejorado hasta los 909.000 millones, aunque lo han hecho la mitad de lo que aumentaron en 2015. Ya acumulan tres años consecutivos de mejora después de que en 2012 llegaran a caer un 6%, y casi un 3% en 2013.

El de la construcción sigue siendo el sector que ha vuelto a recaer en la crisis, al registrar una disminución de ventas cercana al 4%, frente a los ascensos del comercio y la hostelería, del 3,5%.

El repunte generalizado de la facturación de las grandes firmas se ha visto motivado tanto por las ventas interiores, que han aumentado un 2,5% en el último año, como por las exportaciones y las importaciones. En el caso de las ventas al exterior, han subido un 2,2%, cuatro puntos menos que en 2015, mientras que las compras del extranjero se han desacelerado un 4,2%.