La Rioja

El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ayer en una rueda de prensa. :: kiko huesca / EFE
El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ayer en una rueda de prensa. :: kiko huesca / EFE

Los salarios pactados por convenio en el 2016 subieron medio punto menos que los precios

  • UGT no aceptará un acuerdo retributivo en el que el suelo sea cero y ve «más abierta» la opción de pactar cambios sobre la reforma laboral

Los salarios pactados por convenio en 2016 perdieron poder adquisitivo; en concreto, más de cuatro décimas de media según los datos publicados ayer por el Ministerio de Empleo. La mejora retributiva acordada por las empresas y sus trabajadores se situó en el 1,06% al cierre del año, en contraste con el incremento del 1,5% que sufrió el índice de precios de consumo (IPC) al cerrar el año, debido sobre todo al alza de los carburantes y de la luz.

Precisamente el III Acuerdo de Negociación Colectiva suscrito por patronal y sindicatos fijó la subida salarial para el ejercicio pasado en un máximo de 1,5%, lo que significa que la mayor parte de convenios se ha quedado muy por debajo. De hecho, incluso alcanzando dicho tope no se hubiera perdido poder adquisitivo pero tampoco ganado.

Lo paradójico es que, pese a ser el ejercicio en el que más han subido los sueldos por convenio desde 2011, cuando repuntaron un 1,98%, es también en el que mayor poder adquisitivo han perdido al dejar atrás la inflación la atonía mantenida durante los dos años anteriores.

Y considerando las revisiones por las cláusulas de garantía salarial con carácter retroactivo, la subida salarial de 2016 es la más alta desde 2012 (1,16%). Aquellos convenios que tengan dicha condición referenciada al IPC interanual de diciembre no perderán poder adquisitivo, aunque dependerá del valor que se fijó para su entrada en funcionamiento.

Si los precios han ido experimentado una subida progresiva con el paso de los meses, para los salarios ha sucedido lo contrario. El 1,06% fijado para 2016 es el más bajo del año, que tuvo su máximo en mayo, cuando crecieron de media un 1,14%, y se ha ido desinflando poco a poco.

La subida para los convenios de empresa quedó peor parada todavía, pues la media se situó en el 0,71% en 2016 frente al 1,08% alcanzado para los de ámbito superior. A 31 de diciembre de 2016 se habían registrado un total de 2.956 acuerdos colectivos, un 30,3% más que un año antes, mientras que sus efectos se extendieron sobre un total de 7,46 millones de trabajadores, cifra un 15,1% superior a la de 2015.

Del total de convenios registrados en 2016, tres de cada cuatro (76%) eran convenios de empresa (2.255) con efectos sobre 438.300 trabajadores, mientras que el 24% restante (701) eran de ámbito superior al empresarial y amparaban a siete millones de trabajadores.

A la vista de que la subida salarial siempre se queda por debajo del tope acordado por los agentes sociales, cobran más sentido las palabras ayer de Pepe Álvarez, secretario general de UGT. «No vamos a firmar un acuerdo sin bandas salariales, porque eso significa que el suelo es cero». En un encuentro informativo desveló que la propuesta salarial que la CEOE ha ofrecido -y que la organización aún no ha oficializado- es una subida de «hasta un 1,5%».

Escepticismo de UGT

Quieren mantener así -explicó Álvarez- el mismo acuerdo que había para 2016 aunque «la situación económica es bien distinta y las empresas están ganando dinero». En esta tesitura, las posturas de los sindicatos y la patronal están muy alejadas, puesto que UGT y CC OO ya plantearon hace unos meses su objetivo de lograr un revalorización de los sueldos dentro de una horquilla de entre el 1,8% y el 3%, con lo cual hasta el mínimo de los sindicatos es más elevado que el máximo de la CEOE.

El líder de UGT se mostró escéptico y confesó que tiene la sensación de que «la negociación para la renovación del acuerdo no ha empezado», puesto que después de cuatro reuniones todavía están en la identificación del temario. Así, ante lo complicado que está cerrar un acuerdo salarial, ve «más abierta» la opción de ir a un pacto «más amplio» en el que se traten también otros temas relacionados con la reforma laboral, principalmente para derogarla, aunque ve «poco interés» también por parte de los empresarios.

«No pasa nada si no hay acuerdo, porque para ir a uno que no tenga bandas salariales mejor que no haya pacto», concluyó Álvarez en tono de queja, al tiempo que añadió que en tal caso los sindicatos tendrán que «pelear convenio a convenio».