La Rioja

Las ventas de coches repuntan el 11% sin el PIVE, en su mejor año desde 2008

  • Las matriculaciones rozaron los 1,15 millones de unidades en 2016, gracias a las flotas de empresas y al auge de los modelos de gasolina

El mercado automovilístico cerró 2016 como el año que registró las mejores cifras de ventas de vehículos de toda la crisis económica, al matricularse 1.147.007 coches, lo que supone un incremento del 10,9% con respecto al ejercicio anterior. Los fabricantes han conseguido este récord a pesar de que el pasado mes de julio se puso fin al plan PIVE para la renovación del parque de automoción, lo que ha provocado «una ralentización importante, especialmente en el último trimestre del año», según las patronales Faconauto, Anfac y Ganvam.

En cualquier caso, las ventas han sido las más elevadas desde 2008, después de cinco ejercicios en contracción hasta 2012 -ese año se registraron poco más de 600.000 matriculaciones- y los cuatro siguientes en crecimiento. Sin embargo, el incremento de la comercialización automovilística en 2016 ha sido el menor desde 2014, cuando el mercado repuntaba a un ritmo del 21%, o en 2015, al hacerlo entonces por encima del 20%.

El resultado anual completo llega con las últimas cifras de diciembre sobre la mesa: en este periodo se han vendido 96.886 coches, esto es, un 9,3% más que en el mismo mes de 2015. A pesar de este registro, el sector esperaba un empujón final que le permitiera superar las 100.000 matriculaciones.

Aunque el PIVE se liquidó a mediados de año, cuando lo hizo su octava edición -la ayuda había bajado ya a 750 euros por compra frente a los 1.000 de los anteriores programas-, la venta entre particulares sigue siendo el canal que más vehículos nuevos pone en la calle, con 612.841 unidades, lo que supone un crecimiento del 6,7% frente a 2015.

Aun teniendo en cuenta la influencia de esta subvención directa otorgada por el Gobierno desde octubre de 2012, el Ejecutivo ya anunció su intención de no renovarla al haber conseguido los objetivos que se perseguían, no sólo en ventas, sino también en reactivación del sector industrial y recaudación de impuestos. Además, el Presupuesto del Estado no está como para hacer frente a otra carga de 1.115 millones como la que han aguantado las cuentas públicas en los cuatro últimos años a cuenta de este plan.

Los segmentos de clientes que han conseguido tirar del carro del sector con más fuerza han sido los relacionados con las empresas. Por una parte, los vehículos destinados a las flotas de las compañías se han acercado a las 328.000 matriculaciones, un 15,9% más que en el ejercicio previo. Además, las firmas dedicadas al alquiler han adquirido 206.192 coches en todo el año, con un alza cercana al 17%, en buena medida por el comportamiento del mercado turístico, base de este negocio en un año en el que España ha recibido más de 71 millones de visitas.

El gasóleo, demonizado

Lo que ha dejado 2016 en el camino son miles de vehículos diésel sin comercializar, por razones que van desde la penalización administrativa al tratarse de vehículos más contaminantes, hasta la equiparación de los precios de este combustible y las gasolinas. El 56,8% de los vehículos matriculados funcionaban con gasoil, frente al 40,2% de gasolina. Este tipo de modelos ha incrementado un 26% sus ventas en el último año, hasta las 458.000 unidades, mientras que los diésel lo han hecho apenas un 0,3% hasta los 653.000 coches.

La brecha entre los dos tipos de coches más vendidos en España sigue estrechándose a un ritmo que ha llevado a los diésel a representar más del 60% de las ventas en 2015 a aguantar a duras penas por encima de la mitad de la cuota de mercado durante los 12 últimos meses. De hecho, la mitad de los directivos del sector automovilístico ya prevén que el diésel será la primera tecnología de propulsión en desaparecer de las cadenas de fabricación en el futuro, según el Informe Global 2017 elaborado por la firma KPMG.

Los eléctricos e híbridos -aquellos que combinan electricidad y carburantes- también le siguen comiendo terreno a los vehículos de combustible. En total, representan ya un 3% de las ventas registradas, lo que implica unas 37.000 unidades, frente a las poco más de 20.000 matriculadas en 2015.