La Rioja

Adiós a Sánchez Asiaín, uno de los primeros visionarios de la banca española

  • El expresidente del Banco Bilbao y precursor de su fusión con el Vizcaya en 1988 murió el pasado 31 de diciembre en Madrid a los 87 años

Humanista, intelectual y visionario, José Ángel Sánchez Asiaín fue un adelantado a su tiempo. Todo un pionero de la banca moderna que en su largo currículum -además de presidente y consejero ejerció de profesor y académico, además de lograr varios premios- reúne como méritos haber sido fundador, creador, impulsor y promotor. El que fuera presidente del Banco Bilbao entre 1974 y 1988, y desde entonces hasta enero de 1990 copresidente del fusionado Bilbao-Vizcaya, llegó al final de su vida con el también último día del 2016, cuando con 87 años fallecía en Madrid.

Casado con María Antonia Sanz, padre de cinco hijos y con siete nietos, Sánchez Asiaín nació el 1 de marzo de 1929 en Barakaldo (Vizcaya), en el seno de una familia de comerciantes de la clase media de la época. Licenciado en Derecho y en Empresariales (Universidad Comercial de Deusto en 1958), y en Ciencias Políticas y Económicas (Universidad Central de Madrid el mismo año), alternó sus primeros pasos en el Banco Bilbao (ingresó como subjefe del Servicio de Estudios) con la actividad docente como profesor de Hacienda Pública en la Universidad de Deusto en 1962. Hasta 1968 desempeñó también un cargo público -el único en su trayectoria- como secretario general del Ministerio de Industria, cartera que ostentaba Gregorio López Bravo.

Tras esa etapa reingresó en el Banco Bilbao como director general. En 1970 fue nombrado consejero-director general y en 1974 presidente en sustitución de Gervasio Collar. Sin el pedigrí de las familias de Neguri o de la oligarquía bilbaína que hasta entonces habían ocupado la cúpula de la entidad, se convertía aún así en su máximo mandatario. Durante su gestión sentó las bases de la modernización del banco. Así, integró entidades regionales y creó el Grupo Banco Bilbao, saltando al negocio financiero en términos amplios. También se fijó en las economías domésticas para diversificar la clientela de los créditos cuando todavía eran muy poco consideraras por el conjunto de la banca.

Tarjetas de crédito

Fue pionero en la introducción en España de la tarjeta de crédito como producto bancario (1971), y del crédito instantáneo al consumidor (1972). Además, abrió una docena de oficinas en el extranjero y desarrolló una gran actividad en los mercados internacionales.

Ya en los primeros años 80 vislumbró el futuro, al afirmar que «la concentración bancaria es un fenómeno inevitable que se da en la mayoría de economías desarrolladas». «No parece muy lógico que un país como España tenga un centenar de bancos -advertía-, pero ninguno con tamaño capaz de colocarle en los primeros lugares del mundo». En base a esa idea, Sánchez Asiaín fue el primero en lanzar una OPA en este país. Una operación sobre Banesto frustrada por Mario Conde, quien a partir de entonces se erigió como salvador de la entidad hasta su estrepitosa caída a finales de 1993. Pero este fracaso no le amilanó y volvió su vista hacia la natural fusión con el Banco Vizcaya.

En 1988 dibujó con Pedro Toledo, presidente del Vizcaya, los principios básicos de una fusión «entre iguales». El fallecimiento de este último a finales de 1989, con el que compartía entonces la presidencia del BBV, y las tensiones que se suscitaron entre los consejeros procedentes de una y otra entidad forzaron la intervención del gobernador del Banco de España, que en un laudo le confirmó en su cargo, pero él presentó su renuncia irrevocable dando paso a Emilio Ybarra. Desde entonces se hizo cargo de la fundación creada por el BBV en 1990, desde donde impulsó una intensa labor de promoción del mundo de la cultura y la investigación.