La Rioja

La prórroga presupuestaria marcará la labor económica del Ejecutivo en el primer semestre

  • Desde el 1 de enero se prolongan los ingresos y gastos de 2016 y también se congela el sueldo de los funcionarios, aunque no las pensiones

Con la llegada del nuevo año, ayer entró en vigor la prórroga automática de los Presupuestos de 2016 como marca el artículo 134 de la Constitución. Estarán vigentes hasta la aprobación de las cuentas públicas de 2017, algo que el Gobierno no espera lograr hasta mayo. Pero hasta entonces ¿qué consecuencias tiene? De momento, los gastos de las administraciones públicas, empezando por el Gobierno, quedan limitados porque, salvo excepciones, no se pueden modificar las partidas prorrogadas como detallamos aquí.

Ingresos y gastos. En general la prórroga presupuestaria significa mantener los mismos ingresos y gastos que en el ejercicio anterior. Es decir, cada Ministerio u organismo público recibirá una partida idéntica a la de 2016. Esto significa que si los recursos aumentan por una mejor evolución de la recaudación tributaria -algo que estima el Ejecutivo- no se podría reflejar en las cuentas públicas. Por el contrario, los gastos sobre una obra ya ejecutados no se repiten. Por ejemplo, una partida destinada a remodelar una carretera se eliminará de la prórroga si el trabajo ha concluido, pero el dinero no se reasigna. Sin embargo, el Gobierno tiene margen para realizar algunas modificaciones mediante la aprobación de decretos sobre medidas urgentes.

Reducir el déficit. Uno de los problemas de la prórroga es el impacto que puede tener en la senda de estabilidad. Hay que tener en cuenta que el Presupuesto de 2016 va a terminar con un desfase entre ingresos y gastos del 4,6% del PIB y que el objetivo pactado con la UE para 2017 es un déficit de solo el 3,1%. Esto supone una reducción de 15.000 millones. Para minimizar esa situación el Gobierno confía en el crecimiento económico. Pero no es suficiente.

Por eso se aprobó en el último Consejo de Ministros un acuerdo de no disponibilidad por valor de 5.493 millones. Con ese recorte el gasto se ajusta al nivel realmente ejecutado en 2016 tras el ahorro conseguido por el cierre presupuestario adelantado a julio pasado (1.000 millones), los menores intereses de la deuda (2.000 millones) y acuerdos de no disponibilidad del Estado (2.000 millones). Además, va en línea con el techo de gasto aprobado por el Ejecutivo para 2017 y fijado en 118.337 millones.

En cualquier caso, el propio acuerdo aprobado contempla excepciones en gastos prioritarios de «índole social», como la sanidad y la educación, «lo que permite mantener el compromiso del Gobierno con las pensiones, la atención a los refugiados, la protección familiar o las becas de estudio», recoge el documento.

Asimismo, para garantizar el cumplimiento de la senda de consolidación fiscal el Gobierno aprobó el 2 de diciembre una subida de impuestos por valor de 5.000 millones. El grueso de ese incremento se concentra en Sociedades (4.650 millones). El resto corresponde a incrementos del gravamen del alcohol, el tabaco y un nuevo impuesto a las bebidas azucaradas. Además, Hacienda espera conseguir 500 millones más de la mano de la fiscalidad verde, aunque todavía no ha detallado cómo. En cualquier caso, este incremento de ingresos no computará hasta que se aprueben los nuevos Presupuestos.

Pensiones. Una de las preocupaciones de la prórroga tiene que ver con la revalorización de las pensiones. Para evitar cualquier conflicto normativo, el Gobierno aprobó también en ese último Consejo de Ministros de 2016 un incremento de las pensiones del 0,25% -el mínimo que marca la ley- para 2017. Esto significa que estas prestaciones verán aumentar su cuantía, ya desde enero, en una media de 2,62 euros al mes.

Sueldo funcionarios. Las retribuciones de los funcionarios se mantendrán congeladas hasta que haya Presupuestos. El Gobierno ha hecho varios guiños a este colectivo y el propio vicesecretario del PP, Javier Maroto, adelantó la intención de revalorizar su sueldo un 1% en 2017.

Sin embargo, el Ejecutivo no aprobará un decreto específico -al contrario de lo que sí ha hecho con las pensiones- y esperará a la aprobación de las nuevas cuentas para incluir la mejora. Eso sí, cuando se produzca computara con efectos retroactivos desde enero, prorrateando así toda ella en el resto del año.

Transferencias autonómicas. Otra de las consecuencias de la prórroga la sufrirán las comunidades autónomas. Y es que las entregas a cuenta -el dinero adelantado cada año por el Estado dentro del sistema de financiación, con arreglo a la previsión de recaudación tributaria- no se actualizará hasta la aprobación de los Presupuestos. Esto significa que recibirán el mismo dinero que en 2016, pese a que la estimación de ingresos es este curso claramente favorable.