La Rioja

Santander, BBVA y Caixabank, los únicos que podrían comprarlo

  • Todas las miradas se dirigen a alguno de los tres grandes bancos tras la frustrada operación de integración que Sabadell intentó este mismo año

Si el Popular no consigue seguir en solitario, en España sólo hay tres bancos que tienen el músculo suficiente para absorberlo: Santander, BBVA y Caixabank. Comprar el Popular, al valor que tiene en Bolsa ahora mismo, costaría alrededor de 4.000 millones de euros. Cualquiera de ellos podría realizar una ampliación de capital con la que realizar la operación. De los tres, la mayoría de los analistas consultados se decanta por el Santander, el único banco que no ha realizado compra alguna durante la crisis (sólo absorbió Banesto, que ya era del grupo).

Además, su actividad en España ha perdido peso en el resultado consolidado y el negocio de pymes del Popular le complementaría y reforzaría. El negocio de pymes del Popular es lo que todas las entidades valoran: con una cuota del mercado del 17%, es el gran competidor en este segmento y lo que le da rentabilidad. De hecho, seis de cada diez euros del nuevo negocio crediticio provienen de este segmento de clientes y gracias a su implantación estratégica sigue mejorando en la contratación de productos como las cuentas de crédito. El banco, sin el lastre inmobiliario, tiene un beneficio de 1.000 millones de euros.

En el caso del BBVA, su presidente, Francisco González, ya le había echado el ojo cuando presidía Argentaria. Los acercamientos que ha tenido la entidad al Popular se han zanjado en todas las ocasiones con un portazo por parte de Ron. Ahora, podría constituirse en uno de los candidatos a comprar, aunque los analistas recuerdan que BBVA ya ha adquirido durante la crisis varias cajas de ahorros y, por tanto, habría 'cumplido' su compromiso para evitar la quiebra del sistema. El grupo se encuentra pendiente de analizar las repercusiones de la victoria de Donald Trump en Estados Unidos, donde tiene parte de su negocio bancario, así como de la situación que se vive en otra de las economías en las que se encuentra presente, la de la convulsa Turquía.

Tanto Santander como BBVA acudieron a la última ampliación del Popular al asegurar la colocación de 320.000 acciones, lo que, en junio, suponía un respaldo de 576 millones, si la operación no se completaba con éxito, algo que no ocurrió.

También tendría opciones CaixaBank, aunque en este caso la complementariedad geográfica juega un papel esencial para comprender la viabilidad de esta operación. La Caixa tiene una elevada implantación en zonas donde el Popular también cuenta con una presencia importante. Además, dispone de más de 5.000 oficinas -la mayor red de toda España- y se encuentra inmersa en un proceso de reducción de márgenes por los bajos tipos de interés y la integración del luso BPI.

Aguantar sin ayuda

La pregunta que se hacen muchos analistas es si más allá de este banco, o Santander o BBVA, algún otro grupo financiero tiene capacidad para asumir a una entidad con las estructuras como las del Banco Popular. «Su estructura de costes es totalmente desproporcionada», recuerda Rodrigo García, de XTB. En cualquiera de los tres casos, lo que les otorgaría Popular sería la primera posición en el ranking del mercado por activos disponibles: Santander confirmaría su liderazgo dejando muy atrás a la competencia; BBVA ascendería al liderato deseado; y CaixaBank pasaría de ostentar el bronce a hacerse con el oro.

Más lejana parece ahora la posibilidad de que el Popular se uniera a Sabadell. Fue una opción que la cúpula de la entidad de origen catalán estudió en su momento, pero que se descartó, a pesar de la idoneidad de la integración de ambas estructuras desde el punto de vista geográfico y de negocio.

Ante la incertidumbre que se cierne sobre el banco, el ministro de Economía, Luis de Guindos, afirmó ayer que ni el Gobierno ni los supervisores tienen dudas sobre la «solvencia» de la entidad financiera.