La Rioja

La división en la OPEP marca el diálogo sobre el recorte de oferta de crudo

Sede de la OPEP, en Viena, donde hoy arranca la cumbre. :: afp/Photo
Sede de la OPEP, en Viena, donde hoy arranca la cumbre. :: afp/Photo
  • Los países productores de petróleo debaten sobre un preacuerdo para limitar la producción conjunta entre 32,5 y 33 millones de barriles diarios a partir de enero

Las rivalidades en el seno de la OPEP persistían ayer en las negociaciones sobre un recorte de la oferta de crudo que el grupo pretende sancionar hoy en Viena, lo que ha sembrado el escepticismo en los mercados del «oro negro».

«Algo tendrán que hacer mañana -por hoy-, quizás al final (si no se ponen de acuerdo) se limiten a fijar un tope total de producción», sin especificar cuánto retira cada socio del mercado, comentó Ehsan Ul-Haq, analista jefe de la consultora británica KBC Energy Economics.

El experto estima que si se logra un pacto con techos individuales de producción, los precios del crudo pueden estabilizarse a más de 50 dólares por barril, pero volverán a caer si no queda claro cuál es el compromiso de cada socio, ya que sería difícil que el mercado se lo tome en serio.

En principio, la 171ª conferencia ministerial de la OPEP, la segunda reunión regular del año, debería ratificar un preacuerdo alcanzado en septiembre para limitar la producción conjunta entre 32,5 y 33 millones de barriles diarios (mbd) a partir de enero próximo, lo que supondría una rebaja de entre 0,64 y 1,14 mbd respecto al nivel de octubre.

Desde entonces los socios de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) han mantenido intensas consultas para acercar sus distantes posiciones sobre la cuestión clave de determinar los volúmenes que reduce cada uno, sin aparentes logros hasta ayer.

Arabia Saudí aceptaría que Libia y Nigeria queden exentos del compromiso para que puedan recuperar la producción perdida a causa de sus violentos conflictos bélicos y políticos internos, pero no se mostraba dispuesta a conceder algo similar a Irán e Irak, como éstos exigen.

Teherán argumenta que su industria petrolífera se vio perjudicada por años de sanciones internacionales y no puede prescindir de un solo barril hasta que no vuelva a los casi 4 mbd que producía antes del embargo.

«No», confirmó su postura el ministro iraní de Petróleo, Bijan Namdar Zangeneh, al responder a la pregunta de si su país podría aceptar una reducción nacional.

El ministro sostiene que los países (principalmente Arabia Saudí) que han incrementado sus suministros en los últimos años, en parte a costa de la ausencia de los barriles de otros miembros, son los que ahora deben limitar la oferta.