La Rioja

El Gobierno busca ganar tiempo para moderar la subida del salario mínimo

Mariano Rajoy en el encuentro de ayer con la ministra de Empleo y los líderes de CC OO, UGT y de la patronal CEOE y Cepyme. :: c. moya / efe
Mariano Rajoy en el encuentro de ayer con la ministra de Empleo y los líderes de CC OO, UGT y de la patronal CEOE y Cepyme. :: c. moya / efe
  • Ofrece a los agentes sociales «negociar juntos un nuevo calendario» pero en un horizonte de dos legislaturas

Primera reunión del Gobierno con los agentes sociales en esta nueva legislatura que ha echado a andar y ningún acuerdo por el momento encima de la mesa, aunque sí se han fijado una serie de temas -una quincena en principio- que hay que resolver en materia laboral y para lo que han establecido un calendario de actuación y la constitución de mesas de trabajo. Uno de ellos, y de los que más polvareda levanta en estos últimos tiempos, es la subida del salario mínimo interprofesional (SMI), cuya revisión toca ya al aproximarse el final de año. En este asunto, el Ejecutivo de Mariano Rajoy ha ofrecido a los sindicatos «negociar juntos un nuevo calendario» pero algo particular. Su objetivo es llegar a un acuerdo con sindicatos y patronales para fijar el incremento pero no solo para el próximo año sino con un horizonte de dos legislaturas por delante, es decir, ocho años. Los primeros se han opuesto con un doble argumento: de un lado, creen que el Gobierno solo busca dilatar el objetivo sindical de alcanzar los 800 euros en el corto plazo y, por otro, no se sabe quién estará en La Moncloa en cuatro años.

La ministra de Empleo, Fátima Báñez, ha evitado hablar de cifras concretas, apoyándose en que todavía están a la espera de la propuesta que hagan las organizaciones empresariales. Lo que sí dejó claro es que el Gobierno anunciará el incremento la primera semana de diciembre, «bien exclusivamente para el próximo año o para un periodo mayor de cuatro u ocho años». Lo que busca es arañar tiempo para aprobar lo que se está convirtiendo no solo en un clamor de los sindicatos, sino también de la mayor parte de grupos parlamentarios. El martes, el Congreso admitió una proposición no de ley para incrementar el SMI a 800 euros en 2018 con el compromiso de llegar a 950 al final de la legislatura (actualmente se sitúa en 655,20 euros mensuales con 14 pagas). Aunque a día de hoy tiene que pasar varios trámites más, en caso de llegar a aprobarse definitivamente, a Mariano Rajoy no le quedaría otra que ponerlo en funcionamiento.

Los secretarios generales de UGT y CC OO, Pepe Álvarez e Ignacio Fernández Toxo, admitieron que sí hay un «compromiso de revalorización del SMI, pero que está muy lejos de la aspiración» de los 800 euros. Y es que si la propuesta que tramita el Parlamento excede los propósitos del Gobierno, aún más ambiciosa es la de los sindicatos: un incremento de 800 euros ya para 2017 y acabar la legislatura en los 1.000 euros mensuales, para situarlo así de forma permanente en el entorno del 60% del salario medio neto, tal y como establece la Carta Social Europea, que España suscribió.

«Parece difícil que se vaya a cerrar un acuerdo minisatisfactorio para 2017», sostuvo Álvarez, mientras Toxo rechazó una propuesta para dos legislaturas: «A saber quién va a estar aquí». Por su parte, la patronal avanzó que presentarán «una propuesta importante» y que, además, ha sido meditada «muchísimo tiempo», sin concretar más allá.

Las dos líneas rojas

Los interlocutores sociales pusieron de manifiesto que el Gobierno se ha mostrado dispuesto a avanzar en el diálogo social -practicamente ausente en la legislatura pasada- pero siempre y cuando no se traspasen dos líneas rojas: no salirse del marco presupuestario pactado con Bruselas para poder cumplir con el objetivo de déficit y «no liquidar» las reformas realizadas en su mandato y que -a su juicio- funcionan. Pese a esto, de la reunión mantenida ayer se puede extraer una conclusión: que pese a que Rajoy no está dispuesto a derogar la reforma laboral, sí se ha mostrado abierto a revisar algunas de sus partes, siempre y cuando la patronal y los sindicatos presenten alternativas pactadas.

Así lo hizo saber también la ministra: «Estamos dispuestos a ver qué podemos mejorar en el ámbito de las relaciones laborales, pero debe ser fruto del pacto y el diálogo entre las partes». Para ello explicó que se abrirá una mesa de «diálogo constructivo» y pidió a todos «generosidad, responsabilidad y compromiso» para llegar a un acuerdo con el objetivo de mejorar la calidad del empleo, la estabilidad, la conciliación y los horarios de trabajo.

No obstante, Fernández Toxo advirtió en rueda de prensa que «la voluntad» del Gobierno de cara a hacer reformas y a implementar el salario mínimo «hay que engrasarla con la movilización». Aunque ello no ha de suponer, precisó, que los sindicatos estén pensando en convocar una huelga sino más bien otro tipo de protestas (manifestaciones, campañas de información...).