La Rioja

Los trabajadores pierden más de un 9% de poder adquisitivo con la crisis

  • La devaluación salarial redujo un 0,7% de media las retribuciones entre 2008 y 2014, con un especial retroceso en los empleados públicos

El impacto de la crisis se dejó notar con dureza en los bolsillos de los trabajadores hasta el punto de que sufrieron una pérdida de poder adquisitivo del 9,1% entre 2008 y 2014. Un efecto negativo provocado por el incremento de la inflación un 8,4% en ese periodo, mientras que los sueldos cayeron un 0,7% de media en esos mismos años, según la nueva estadística del Índice de Precios del Trabajo (IPT) publicada ayer por el INE. Este cálculo sobre la evolución salarial es más preciso que los anteriores al medir la variación del precio por hora y dejar al margen otros factores (tipos de contratos, número de horas trabajadas...). Sus resultados, además de poner cifras a la devaluación salarial, también muestran que las caídas de las retribuciones fueron más pronunciadas de lo estimado hasta ahora.

En concreto, mientras que las estadísticas anteriores del INE (la encuesta de estructura salarial, principalmente) señalaban que los sueldos medios no habían retrocedido en ningún año del periodo 2009 a 2014, este nuevo cómputo indica que sí se devaluaron en tres ejercicios (2011, 2012 y 2013). Precisamente, en esos cursos los precios -la cesta de la compra-se elevaron un 2,4%, 2,9% y 0,3%, respectivamente. Es decir, justo en los peores años de la crisis, cuando la amenaza del rescate estaba muy presente y más empleo se destruía, se fraguó la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores.

Además, en los años en que los salarios mejoraron también lo hicieron en menor medida de lo que se creía. Por ejemplo, en 2014 sólo lo hicieron un 0,8% y no un 1,1% como marcaban las encuestas anteriores. Hay que tener en cuenta que ese fue el primer ejercicio con crecimiento del PIB (1,4%) después de tres años en recesión.

En cualquier caso, lo que la estadística deja claro es la correlación entre la evolución de la retribución y la situación económica del país. Así, en 2009 y 2010 los sueldos todavía se revalorizaron un 1,5% y un 0,5%, respectivamente. Sin embargo, los salarios empezaron su descenso al año siguiente, coincidiendo con la implantación severa de la política de austeridad que llevó aparejada la devaluación salarial. Así, en 2011 la retribución media se redujo un 1,5% y en 2012 cayó otro 1,6%. En 2013 el descenso se moderó hasta el 0,3% y en 2014, ya con un crecimiento del PIB, los salarios remontaron un 0,8%.

Los trabajadores de la administración pública fueron de los más castigados al sufrir el mayor recorte salarial desde 2008 con una caída del 7,1%. Sin embargo, este retroceso está muy relacionado con la supresión de la extra de Navidad en 2012, año en el que su retribución cayó un 7,1%. Sin embargo, esa paga fue recuperada entre 2015 y 2016, años que no computan todavía en esta estadística, pero que deberían corregir el desfase en las ediciones posteriores. El siguiente colectivo más afectado fue el de actividades sanitarias con un descenso salarial del 5,3%. Le siguen información y comunicaciones (-4%), educación (-3,8%) y actividades profesionales (-3,8%).

En el lado opuesto se sitúan los trabajadores de la hostelería, con un incremento de la retribución del 14,8%. Este avance se debe a que al ser uno de los sectores con sueldos más bajos su revalorización es más destacada. Las industrias extractivas también mejoraron en ese periodo su sueldo un 5,2%, seguidos del sector suministros de agua (3,3%) y actividades artísticas (2,3%).

Los temporales, mejor

Por el tipo de ocupación, el principal descenso durante la crisis lo han soportado los directores y gerentes (-7%), que pese a obtener los sueldos más elevados vieron afectados sus ingresos por la reducción de los variables como, por ejemplo, los bonus o pluses por objetivos. Le siguieron los empleados contables, administrativos y otros empleados de oficina con descensos del 4,5%. Los técnicos de profesionales de apoyo vieron retroceder sus salarios un 3,2%. Por su parte, la mejora de las remuneraciones afectó a ocupaciones elementales (3,7%), seguido de los trabajadores de los servicios de restauración, personales, de protección y vendedores (3,3%).

Asimismo, los salarios de los contratados temporales aumentaron en el periodo analizado un 3%. Una vez más, el motivo se encuentra en que al estar peor remunerados cualquier subida tiene un mayor impacto. Por contra, el sueldo por horas de los empleados indefinidos disminuyó el 1,2%. En función de la antigüedad, los incrementos salariales más fuertes (15,6%) se registraron entre quienes llevaban menos de un año en la empresa, al ser también los sueldos más bajos. Les siguieron los trabajadores con más de 21 años de experiencia en la compañía, con avances del 2,4%. El resto de grupos sufrieron descensos en su remuneración.

Los sindicatos valoraron que la nueva estadística va en la línea con lo que ellos han denunciado durante todos estos años. Tanto UGT como CC OO han pedido en reiteradas ocasiones el fin de la moderación salarial puesta en marcha durante la recesión económica con el objetivo de que las empresas ganaran competitividad, algo a lo que se resiste la patronal. En este sentido, ambas centrales insisten en que uno de los objetivos del pacto salarial que negocian con la CEOE y Cepyme tiene que ser recuperar parte de ese poder adquisitivo perdido por los trabajadores. De hecho, los sindicatos siempre han responsabilizado a la caída de los salarias de la lenta recuperación del consumo interno.