La Rioja

La justicia amplía a todo el consejo, incluido el exministro Borrell, el 'caso Abengoa'

  • La Audiencia Nacional, que ya investiga los pagos a Benjumea, les tomará declaración por la presunta falsificación de las cuentas de 2015

madrid. El 'caso Abengoa' terminará desdoblándose en una causa más amplia para investigar las razones que llevaron a la quiebra a esta compañía energética, cuyo agujero llegó a superar los 20.000 millones de euros. Así lo ha resuelto la Audiencia Nacional tras estimar en última instancia una querella presentada por la plataforma de afectados que representa el abogado Felipe Izquierdo por un presunto delito de falseamiento de las cuentas del grupo en 2015, año en que terminó pidiendo el concurso de acreedores.

Los magistrados corrigen así el criterio del juez Ismael Moreno, quien rechazó en un primer momento la denuncia por basarse en artículos de prensa. La Sala de lo Penal reconoce que «no se ha aportado documentación alguna que soporte las alegaciones formuladas», pero al mismo tiempo recuerda que el instructor «no ha de entrar en contacto con ningún medio de prueba ni diligencia de investigación» a la hora de determinar si abre unas diligencias previas.

Por ello le ordena que inicie sus propias pesquisas para esclarecer si la acusación de la plataforma de afectados es cierta, empezando por tomar declaración a los miembros del órgano de administración de Abengoa que aprobaron esas cuentas y luego decidiendo si practica más pruebas. Los querellados son, aparte de la propia compañía y Deloitte (que auditó sus balances) como personas jurídicas, 19 personas que han formado parte del consejo: entre ellos, el expresidente Felipe Benjumea y el exconsejero delegado Manuel Sánchez Ortega, además del exministro de Obras Públicas y Transportes y exdirigente socialista Josep Borrell.

Otra juez de la Audiencia Nacional, Carmen Lamela, ya investiga a Benjumea y su ex 'número dos' por las indemnizaciones multimillonarias que recibieron al dejar la empresa (11,4 millones el primero). Según los últimos testigos del caso -incluido el hoy presidente, Antonio Fornieles-, el consejo de Abengoa aprobó esas compensaciones a ciegas pero no a sordas, esto es, se fió solo del informe de un bufete de abogados que actuaba de asesor externo (DLA Piper) y no entró en los detalles de sus contratos (y menos aún sus cláusulas) ni tampoco en valorar su gestión, finalmente ruinosa.