La Rioja

Cien metros lisos hacia la meta de los 35 millones de euros

  • «Las empresas riojanas interesadas aún están a tiempo de acceder a las subvenciones», recuerda Javier Ureña, gerente de la Agencia

  • El próximo día 30 de noviembre se cierra el plazo para acceder a las diversas líneas de ayuda de la ADER

Estos cien metros lisos no son para Usain Bolt. Ni tan siquiera para Bruno Hortelano. A no ser que en La Rioja haya algún empresario, ya sea grande o pequeña su empresa, que responda a alguno de estos dos nombres. Entonces, sí. Que se queden tranquilos. Podrán correr estos cien metros para llegar a tiempo al próximo 30 noviembre, fecha en la que se cierra el plazo para aprovechar alguna de las 24 líneas de ayudas abiertas durante todo el año por el Gobierno de La Rioja, en este caso a través de la ADER, porque son subvenciones cuyo foco está situado sobre la empresa, y con especial incidencia sobre las pymes riojanas, grandes valedoras del tejido productivo riojano.

«Las empresas riojanas que lo crean oportuno, y les invitamos a que así lo piensen, aún están a tiempo de solicitarlas», apunta Javier Ureña, gerente de la ADER. Y no parecen estos tiempos propicios para dejar pasar la oportunidad de acceder a una serie de ayudas que permiten la inversión en las empresas, su fortalecimiento, su mejora constante, hasta incluso la posibilidad final de crear puestos de trabajo por la acción de un empresario, por pequeño que éste sea, de seguir mejorando lo que ya le permite vivir.

Sabido es que uno de los mecanismos que se ha marcado el Gobierno de La Rioja desde hace mucho tiempo para alcanzar los objetivos apuntados en el otrora tan de moda Horizonte2020 es facilitar en la medida de lo posible que las empresas riojanas ganen tamaño. Y las diversas líneas de ayuda marcadas en este curso van dirigidas precisamente a este hecho. Se trata de crear un cultivo donde empresas que funcionen tengan posibilidad de invertir en proyectos reales que requieran de la necesidad de incorporar a nuevos trabajadores.

La posibilidad de poder acometer un nuevo proyecto siempre requiere de la necesidad de una inversión, grande o pequeña en relación a la dimensión del mismo. Es el primer requisito que exige en un primer contacto los técnicos de la ADER. «Que la empresa que tenga la idea de poner en marcha un nuevo proyecto se ponga en contacto con nosotros», indica Ureña.

Cien metros que teniendo en cuenta las declaraciones de Ureña parecen lisos. Tanto en el fondo como en la forma. «Está todo muy bien fijado y cada empresa puede saber la intensidad de ayuda que le correspondería en caso de solicitar alguna de las líneas de ayudas de las que disponemos», señala el responsable de la Agencia.

La experiencia vivida por las empresas beneficiarias tampoco parece mala. «Desde el principio, hace diez años, he mantenido una relación constante con la ADER. Quizás sea por mi perfil comercial, pero entré allí a preguntar todo lo que me parecía y desde entonces he sido atendido por expertos que te ayudan en cualquier duda, y si cumples los requisitos establecidos la ayuda se concede». Así resume su experiencia Miguel Ángel Gutiérrez, directivo de Rioja Adhesivos. Buenas sensaciones son también las adquiridas por María Sylvina, de Pin Pan Fiesta: «El trato ,el asesoramiento y la respuesta recibida han sido excelentes en todo momento». Cien metros por lo tanto lisos.